Algunos mitos de la psicologia empresarial

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 Cuando se habla de psicología solemos pensar en Freud o un profesional sentado en un diván escuchando a su paciente, sin embargo la psicología abarca mucho más, en las empresas se conoce como psicología empresarial / laboral que estudia los procesos involucrados en el trabajo y cómo funcionan. Hoy nos queremos centrar en tres métodos que se suelen usar en empresas de todo el mundo y ver si realmente se siguen considerando útiles a día de hoy.

BRAINSTORMING / LLUVIA DE IDEAS

Quizás el método empresarial más conocido a nivel mundial, se trata de reunir a un grupo y empezar a dar ideas de forma que todos los involucrados se ven influenciados por las ideas de los demás y en conjunto se lleva a una serie de ideas de diferentes fuentes. Aunque se trata sin duda de una forma muy útil y productiva, además de mejorar el trabajo en equipo, no siempre es un método que funciona.

Los investigadores se dieron cuenta que depende de cómo esté configurado un grupo para que el brainstorming dé buenos frutos, es importante que todos los agentes involucrados compartan una jerarquía más o menos similar, ya que sino intervendrán en el proceso creativo, es decir, que tenderemos a valorar mejor las ideas de alguien que tengamos por encima que la del becario, por ejemplo.

Dejando las jerarquías aparte, hay que tener en cuenta a los líderes de opinión, esas personas que hablan mucho y dan muchas ideas y guían la sesión de una manera u otra, en muchos brainstorming la excesiva presencia de estas personas en la generación de ideas puede llegar a frustrar a otros conversadores, o simplemente estos se dejan llevar por estos líderes de opinión. En ese caso el brainstorming no servirá de gran cosa.

Hay que tener en cuenta que los brainstorming son usados por las empresas tanto a nivel interno como externo (en ese caso serían los llamados estudios de mercado en el que reúnen a grupos de personas con perfil similar para discutir una serie de ideas y ver qué les parece).

LA GESTIÓN DEL TALENTO

¿Te ha propuesto tu empresa realizar un curso o algún incentivo para mejorar ya sea tu productividad como simplemente tus conocimientos? Si la respuesta es sí, tu empresa tiene un buen sistema de desarrollo laboral, muy importante en los días que corren.

Varios estudios afirman que la percepción del trabajador hacia la empresa mejora notablemente cuando esta se dispone a ofrecerle incentivos. Estos “extras” dependen del objetivo de la empresa y tu situación laboral pero cabe destacar que las empresas exitosas lo ofrecen a todos sus empleados en distintos ámbitos, es decir, no sólo se le ofrece a los altos directivos la posibilidad de realizar un master, que es probablemente lo más suena cuando se habla de gestión del talento empresarial sino también en los niveles más bajos de la empresa e incluso en el caso de los becarios se les debe incentivar ofreciéndoles mostrar no sólo una área de su empresa.

Pongamos un ejemplo, si tu empresa te acaba de ascender a jefe de planta es porque confía en ti, pero si además te ofrece apuntarte a un curso de una empresa externa para “recursos humanos” te estará ayudando tanto a tí como a sí misma además de invertir en un valor de futuro. Si en cambio estás por ejemplo en una farmacia en la que introducís nuevos productos no farmaceúticos (como pueden ser cremas o mascarillas) lo lógico es que os ofrezcan un curso para conocerlas de modo que se pueda saber lo que se vende y cómo se vende.

En definitiva, la gestión que realiza contigo la empresa es un claro ejemplo de si esta se preocupa por sus trabajadores, según la mayoría de estudios relacionados con el tema la productividad y el buen ambiente en la empresa mejora si ésta emplea estos métodos.

DEJAR LOS MALOS PENSAMIENTOS EN CASA

Finalmente, aunque no es un “método” en sí mismo, si que es muy recomendable no llevar temas personales o problemas al lugar de trabajo, por ejemplo, si has discutido con tu familia o tu pareja, todos tenemos malos días pero llevarlo al lugar de trabajo puede convertirlo en una pesadilla.
A pesar de ello, ante un problema que cuentas, mucha gente te dirá “no lo pienses”, “intenta olvidarte de ello”, etc. Puede que de verdad piensen que no debes enfocarte en pensamientos negativos o puede que simplemente quieran trabajar en paz sin tener a nadie preocupado junto a ellos. En cualquier caso es una mala recomendación ya que aunque como decíamos más arriba, es importante dejar los problemas aparte cuando se está trabajando, el intentar “suprimir” los pensamientos es en la mayoría de casos contraproducente.

Tómate tu tiempo para pensar y meditar qué es lo que va mal, pero hazlo en tu tiempo libre, el hecho de pensar en ello creará en tu cerebro una sensación de menor urgencia o importancia y te hará estar menos sensitivo ante esa mala situación, así que tómate tu tiempo para recapacitar y darles vueltas a las cosas malas, pero sólo durante un tiempo, sin obsesiones, en un 70% de casos pasadas unas horas (o días si es un problema grande) tu mente verá que no es algo tan importante como para dedicarle tanto tiempo y por tanto, se habrá reducido tu estrés emocional.

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