Arteterapia: El arte como terapia

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 Anteriormente hemos hablado largo y tendido sobre tipos de terapia relacionadas con el arte como la musicoterapia. Estas y otras están relacionadas con la arteterapia: Aquella terapia que está centrada en distintos tipos de arte que ayudan a explorar los pensamientos y emociones y que se extiende a través de distintas áreas: pintura, música, danza etc.

 Ser el espectador o el creador

 Existen dos tipos de terapia que podemos apreciar dentro de la arteterapia. La primera y más extendida es la del espectador, la idea que transmite precisamente el libro “El arte como terapia”, un best seller de no ficción que nos explica que a través de la percepción y análisis propio de ciertas obras de arte como las de Picasso o Monet uno puede aprender a superar sus dificultades del día a día, crear relaciones e incluso reforzar sus pensamientos sobre temas filosóficos como la vida y la muerte.

  Sin embargo, este tipo de expresión deja vía libre al devenir de pensamientos y no permite un control estricto del paciente, sino que es él mismo el que mediante un análisis intrínseco debe sacar sus propias conclusiones y conlleva por tanto un peligro relacionado y que puede ser un gran problema ya que su propia expresión es caótica y sin un control claro, ya que para que hubiese un control debería centrarse en una serie de procedimientos y eso influiría directamente en el análisis de cada uno.

 Por ello nos vamos a centrar en la arteterapia como creador, lo que nos lleva a un tema extensamente amplio en el que el paciente es el propio autor y mediante una serie de guías y procesos encaminados por un psicólogo consigue hacer frente a sus problemas. 

 La arteterapi es una forma de terapia expresiva por la que mediante la creación de algo mejora el bienestar psicológico (y físico en ocasiones) del paciente. Se trata de buscar la emoción en la expresión. Se utiliza también en pacientes con traumas o hechos pasados que les impiden seguir adelante. Además de eso, mejora la autoestima, la atención, la inteligencia emocional y sobre todo ayuda a reducir la ansiedad y el estrés.

 Un ejemplo claro lo tenemos en aprender a tocar un instrumento, especialmente uno de viento como el saxofón. Puede que a priori parezca algo tedioso y complicado de aprender pero si probamos nos daremos cuenta que simplemente el hecho de soplar creando una serie de pautas (la misma clave de sol por ejemplo) nos genera una sensación similar a la de hacer yoga o mindfulness. 

 Otro ejemplo sería la pintura. A través de ella podemos expresar nuestros sentimientos, incluso aquellos que están soterrados y nos cuesta comunicarlos. Por ello, pintar, incluso aunque no sepamos de pintura, nos ayuda a sacar lo que llevamos dentro y mostrarnos a nosotros mismos cómo vemos el mundo a nuestro alrededor. Es por ello que esta técnica es muy usada en personas con problemas de comunicación en varios niveles e incluso autismo.

 Otro aspecto útil de pintar es que mejora la motricidad, es decir, que cuanto más aprendes a pintar, mejor te manejas con las manos y la forma en que te mueves y expresas lo que quieres, de la misma manera que hacen los niños cuando aprenden a pintar de pequeños pero a un nivel mucho más profundo, lo que te hará sentir una sensación de victoria y mejora. También se usa mucho en personas que sienten que han perdido el control de su vida, que sufren trastornos de alimentación, autoestima o déficit de atención.

 Por otro lado, escribir también nos puede beneficiar mucho y aunque no se suele considerar como “arteterapia”, lo cierto es que incluye una serie de factores que debemos considerar como autorales. Por ejemplo, ante problemas con la pareja se recomienda que cada vez que haya una discusión se escriba lo que uno siente y lo que ha pasado en un cuadernito. Una de las razones es que cuando nuestras emociones se relajen veremos lo que pensabamos escrito y reflexionaremos desde otro punto de vista o con otra actitud ante la trifulca. Por ello escribir es muy sano. Incluso aunque no tenga que ver con nosotros, que escribamos pequeñas historias con personajes que sufren situaciones similares a la nuestra nos puede llevar a calmar o a extrapolar nuestra empatía en ellos y encontrar una solución que ni habíamos imaginado.

 Hay todo tipo de artes de las que podemos utilizar sus ventajas a la hora de mejorar como individuos. Contacta con nosotros para más información sobre terapias: info@psytel.es

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