Ayudar a una persona con depresión

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Seguro que conoces a alguien cercano que no está pasando por su mejor momento. Quizás sin saberlo esté pasando por momentos depresivos ya que la incomprensión es una de las principales sensaciones. ¿Quieres ayudar a una persona con depresión y no sabes cómo? En este artículo te daremos todas las claves para ayudar a una persona con depresión.

Incomprensión, aislamiento y negatividad

Esas tres son quizás uno de los problemas más típicos de la depresión junto a la tristeza que conlleva. El mismo estado de depresión hace que todo se vea de manera más negativa de lo habitual, con un futuro por lo general desesperanzador y que no necesariamente está basado en la realidad.De hecho muchas personas con depresión no tienen problemas financieros, de salud ni de corazón, simplemente se sienten vacíos o sin metas, o simplemente que por alguna razón el mundo se alinea en su contra.

Hay una variedad de razones realmente amplia para que una persona sufra depresión, sin embargo en la mayoría de casos cuando alguien les intenta ayudar o ver qué sucede ponen una barrera o se sienten completamente incomprendidos, empeorando emocionalmente la situación.

 Esa sensación de incomprensión viene dada por cómo muchas personas se acercan a ayudar sin que el afectado lo perciba pero lo cierto es que por norma general la forma en que familiares y amigos afrontan ayudar es errónea, ya que las estrategias habituales (como intentar levantar el ánimo con frases como “anímate”, “no tienes motivos para estar así” o “pon de tu parte”) sólo consiguen aumentar la sensación de tristeza e incomprensión

Estos errores vienen dado por la mala interpretación que se hace de la depresión. Ésta no significa estar triste por algo en particular o general, la tristeza es un efecto de la depresión, no la depresión en sí misma.

Lo mismo podemos decir de la pereza asociada o el mal temperamento. Por tanto para ayudar a una persona con depresión hay que partir de esa base.

En ese sentido, uno de los mayores errores que se cometen es creer que al romper la rutina diaria se animará a la persona, o bien que haciendo una fiesta o llevarlo a sitios en los que se respire alegría como bares o discotecas puede ayudar. Es más, hay que tener cuidado con estas “estrategias” ya que pueden tener el efecto contrario al que buscamos ya que aumentan la sensación de incomprensión de la que hablábamos y además la persona puede sentirse una carga mayor que evita la “diversión” de terceros.

Por tanto para combatir la tristeza, la fatiga y apatía de la depresión lo mejor es empatizar con la otra persona; intentar comprender cómo ha llegado ahí y por qué siente como siente. Puede que a nosotros una cosa sin importancia sea todo un mundo para esta persona, por ello es fundamental ponernos en el lugar del otro si realmente queremos ayudar.

Apoyar y hacer que recupere el control

Una de las sensaciones que suelen tenerse durante la depresión es la falta de control sobre nuestra vida. Puede que no haya sucedido nada en particular pero esa persona se sienta de repente sola y perdida, por tanto, aunque no entendamos realmente su problema, para ayudar a una persona con depresión tenemos que apoyarla.

Puede que pensemos que esa persona esté equivocada, sin embargo, si la apoyamos, sentirá que al menos no es tan incomprendido, que sus sentimientos son lógicos en base a su situación y aunque resulte extraño, este es el primer paso para recuperarse de una depresión.

Hay que tener muy en cuenta que esa persona no busca sentirse mal, por tanto ese apoyo debe ir acompañado de comprensión y procurar no exigir más de la cuenta. Lo mejor es acudir cuanto antes a un profesional de la psicología que sepa ir dando estrategias y pautas a su caso particular y este es un paso fundamental para el bienestar a largo plazo.

Por tanto apoyar incondicionalmente hará que esta persona empiece a recuperar el control de su vida. Instaurar pautas a lo largo del día puede ayudar a que se tenga la mente ocupada y, con el tiempo, puede ayudar a encontrar alguna pasión que se tenía olvidada u oculta.

Por ejemplo, quizás sea interesante lanzarse a aprender a tocar la guitarra o hacer senderismo, pero siempre que sean actividades programadas conforme a la personalidad del sujeto y que éste las acepte no como una imposición ni que estén motivadas por su estado de ánimo, sino seguirá sintiendo esa incomprensión de la que hablamos.

Para cualquier consulta, en Psytel estamos a tu disposición, pide cita o bien llámanos o escríbenos. Podemos ayudarte a ti y a esa persona que lo necesita.

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