Los celos en la infancia y como gestionarlos adecuadamente

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 Los celos son uno de los sentimientos más habituales en niños y adolescentes. Cualquier intrusión en la vida cotidiana que haga perder la atención absoluta o sientan que el afecto de sus padres decae a favor de otro elemento que se introduce en sus vidas (lo más habitual es un nuevo hermano) puede desencadenar celos que pueden llevar a momentos de tristeza y ansiedad así como soledad y aislamiento y son sentimientos mucho más habituales de lo que creemos que pueden venir por pequeñas cosas de las que ni siquiera somos conscientes como padres. Por eso vamos a ver cómo los celos afectan a los niños y cómo debemos evitarlo o gestionarlo adecuadamente.

 

Se trata de un sentimiento universal, que está en todas las culturas y clases sociales. Casi siempre suelen presentarse como sentimientos de amenazas percibidas por el niño, que no necesariamente tiene porqué representar una realidad, sin embargo, lo es para el infante, por lo que debemos tomarla con seriedad ya que puede generar en el niño otras emociones como rabia o llevar a comportamientos negativos que nos interesa despejar cuanto antes.

 

 También hay que tener muy en cuenta la personalidad del niño en cuestión, ya que en ocasiones veremos comportamientos muy obvios de envidia y celos mientras que en otros momentos estos estarán soterrados y el niño no los exprese abiertamente. En estos casos podemos observar mediante el comportamiento no verbal ciertos hechos que o formas de actuar que nos indiquen que algo no anda bien, y quizás es ese nuevo elemento introducido en casa el que no acaba de encajar en la psique del infante, quitándole el protagonismo o la atención de los mayores de la casa.

 

 Pautas para destruir los celos y reubicarlos en sentimientos positivos:

 

-Una de las pautas más obvias y fundamentales que todo padre debería seguir es la de no expresar ninguna preferencia, ni siquiera aunque se trate de bromas. En un ejemplo concreto, tenemos esta familia de EEUU que gastaba bromas a uno de sus hijos siempre tratandole como inferior al resto o bien que era adoptado. Si bien todo eran bromas y se puede llegar a entender por el contexto, un juez les llegó a quitar la custodia por maltrato psicológico, con lo que debemos tener cuidado con hasta qué punto podemos jugar con ciertas bromas, por muy estrecha que nuestra relación sea con el pequeño.

 

-Los niños suelen sentirse desplazados al llegar un hermano menor, por eso es importante dotarle de un lugar propio en el que jugar o descansar (especialmente si comparten habitación), es especialmente importante dotarles de momentos especiales que compartáis sólo con ellos, por eso se sentirán menos desplazados.

 

-Explicar la situación: Lo mejor es ir de frente y afrontar los nuevos momentos que se avecinan como una oportunidad para todos, intentar también establecer lazos de conexión entre ambos (por ejemplo hacer cosas que ambos quieran y poner especial atención en que se haga también lo que cada uno quiera de vez en cuando, siempre y cuando se establezcan unos límites). 

 

-Entender los sentimientos de aprendizaje de los niños: Esto es fundamental ya que según cómo manejemos la situación podremos influir en su comportamiento futuro. Es por ello necesario entender sus sentimientos pero ser lo más neutral posible y hacer entender al niño que lo que siente no se correlaciona con una realidad. Esto es, que no hay favoritismos de ningún tipo y debemos dejarlo muy claro en nuestro comportamiento diario.

 

-Pasar tiempo con ellos: Hay que dedicar un tiempo concreto a disfrutar con ellos cada día, aunque sea menos de una hora, ver una película o dibujos con ellos, jugar con ellos en el parque, llevarles de compra, etc. Lo importante es dedicar a diario una franja de tiempo, la que sea sin dedicarnos tiempo a nosotros mismos, de manera que sientan que nos importan y cada día sea así.

 

-No reforzar comportamientos no adecuados: En contra de lo que se suele creer, reñir al niño que muestra abiertamente comentarios negativos de celos no es una manera de resolver estos problemas acertadas. Lo mejor es mantenernos neutros y en todo lo posible ignorar responder a este tipo de acusaciones, de esta manera no reforzaremos que el niño continúe con ellas, ya que verá que no sirven de nada.

 

-Debemos fomentar el aprendizaje conjunto y la cooperación: Lo mejor para unirles lo máximo posible es pedirles realizar tareas en conjunto, crear situaciones de colaboración como tareas de la casa, juegos de mesa en familia, etc. Esto llevará a que dejen las rencillas a un lado para completar un proyecto común.

 

-Educación: Por supuesto una de las mejores pautas a seguir es la de aprender a sortear situaciones sin caer en frustraciones innecesarias, promover la educación con diálogo, que aprendan a conocer sus sentimientos y cómo reaccionan a ellos. Esto es algo que muchos padres dejan caer en la escuela y sin embargo deben ser enseñadas en el ámbito familiar ya que depende mucho más de las relaciones interpersonales que se producen entre personas allegadas mucho más que con personas de paso (no estamos hablando de amigos sino en general relaciones con otros niños con los que se relacionan menos etc).

 

Estas son sólo algunas de las pautas a seguir para evitar los celos en los niños, si bien es cierto que en ocasiones sentiremos que la situación se nos descontrola y no podemos hacer frente a estos celos. En estos casos recomendamos acudir a un especialista para ello, en Psytel tenemos terapias infantiles especialmente adecuadas a cada caso. Pide cita con nosotras sin compromiso.

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