Claves para evitar el síndrome postvacacional

| | ,

Volver de vacaciones a la rutina diaria es uno de los momentos más difíciles del año. Muchas personas no son capaces de adaptarse de nuevo a su vida después de ese merecido descanso. Hay varias razones por las que se produce este fenómeno conocido popularmente como “síndrome postvacacional”. Hoy veremos cómo afrontarlo de la mejor manera posible y hacer que tu mejor tú vuelva de vacaciones.

Una de las causas fundamentales por las que nos encontramos tristes y desolados ante la vuelta al trabajo es, además de las razones obvias como pueden ser que se acabe el descanso o el fin del verano y el tiempo de ocio, el hecho que hemos terminado una fase prevista de perspectivas. Es decir, durante un tiempo hemos ansiado consciente o inconscientemente estas vacaciones y las hemos proyectado con ilusiones futuras, al terminarlas, es normal sentir cierto vacío interior, incluso aunque tengamos proyectos futuros que minimicen esta sensación.

El síndrome postvacacional, a veces equívocamente llamado “depresión postvacacional” es un estado en el que los trabajadores sufren irritabilidad, tristeza, decaimiento, apatía y estrés al volver a su puesto de trabajo. Este periodo de adaptación suele durar entre dos y tres semanas (en niños y adolescentes la adaptación de vuelta a las clases suele durar una semana). Pero sobre todo ¿cómo aliviar los efectos de este problema?

 – Uno de los mejores consejos es realizar, si podemos, las tareas más simples y gratificantes de nuestro trabajo y dejar las más complicadas para el resto de la semana. No supone dejar las cosas para después sino ajustar gradualmente nuestras tareas para hacerlas más llevaderas.

No llevarse el trabajo a casa: Uno de los grandes problemas de nuestra sociedad es la dificultad para desconectar, sin embargo hay que educar a toda la plantilla incluyendo a directores y personas con altos cargos a dejar el trabajo donde tiene que estar y no llevárselo a casa, no coger el teléfono después de ciertas horas y sobre todo intentar no pensar en cosas que hay que hacer durante los momentos de ocio. De hecho, se ha demostrado que es contraproducente trabajar de más ya que la eficiencia del empleado decae.

Apuntarse a algo nuevo: Sin duda lo más provechoso es utilizar nuestro tiempo para apuntarnos a un nuevo hobby o algo que nos llene, como ir al gimnasio, aprender un nuevo idioma o incluso clases de cocina. Es importante que si nuestro trabajo es también nuestro mayor hobby (por ejemplo personas fanáticas de los ordenadores que los utilizan tanto en su trabajo como en su tiempo de ocio) es muy importante buscarse otras ocupaciones, sobre todo aquellas que nos hagan movernos y salir de nuestra zona de confort.

Dormir adecuadamente: Mantener el mismo horario previene el estrés y permite establecer una rutina muy positiva para la mente, además necesitamos descansar igual o más que durante las vacaciones, por lo que debemos aprovechar nuestras horas de sueño y obligarnos a descansar bien, nuestra salud lo vale.

Anterior

Cómo afrontar la vuelta al cole de tus hijos

Pensar que uno siempre tiene la razón es peligroso

Siguiente

Deja un comentario