Cómo afecta tu smartphone a tu cerebro

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A pesar que hoy en día los smartphones se han convertido en algo imprescindible en nuestras vidas y que mucha gente ya sea incapaz de vivir sin su teléfono, sigue sin estar claro si esta sensación de necesidad es en sí misma una adicción o una dependencia generada artificialmente; de lo que no hay duda es que genera problemas en nuestro día a día. Según nuevos estudios que veremos a continuación, el uso del smartphone afecta a tu cerebro de maneras muy diversas.

El síntoma más común es la irritabilidad; cuando por ejemplo hay un problema de conexión o acceso al terminal, nos volvemos más irascibles y cualquier pequeño problema nos parece de repente mucho peor de lo que es, afectando a nuestro ambiente social, al trabajo e incluso a nuestra propia salud. Esto se produce ante la imposibilidad de realizar lo que queremos, es decir, cada vez que accedemos a nuestro terminal, a veces de manera casi instintiva y por mero trámite, sin embargo al negarnos esta posibilidad nuestro cerebro no ve cumplida esa necesidad e instintivamente nos bloqueamos en negatividad que no sólo nos afecta a nosotros mismos sino también a nuestro entorno.

¿Pero qué pasa en nuestro cerebro en ese momento?

Al usar resonancia magnética (MRI) que observa la composición química del cerebro, un grupo de neurólogos pudieron ver cómo cambia el cerebro en personas que se autodenominan adictas al móvil según el comportamiento que seguían. Por ejemplo si podían acceder normalmente al móvil o si se les negaba o no podían por alguna razón.

En este estudio, los cerebros de jóvenes adictos a Internet o los smartphones tenían grandes cantidades de GABA, un neurotransmisor del cortex que inhibe neuronas.

Estos efectos inhibidores ayudan al sujeto a controlar su miedo así como su ansiedad, sin embargo, si esta sustancia se encuentra en dosis muy altas puede producir insomnio, cansancio y ansiedad y esto es lo que sucedía a estos sujetos que estaban privados de su smartphone durante horas.

En general, los efectos sociales de esta adicción genera problemas con la familia y amigos, hay estudios que muestran que muchas personas con pequeños problemas sociales o ansiedad social los ven incrementados a lo largo de los años al esconderse tras un móvil. Lo que esto genera, más que una solución breve a problemas de relaciones sociales, es incrementar la posibilidad de sufrir depresión a largo plazo y otros síntomas referidos sobre todo a problemas de ansiedad.

Los peores parados en cuanto a adicciones al smartphone son los Millennials, la generación nacida entre 1981 y el 2001. Hasta el 59% de jóvenes entre 18 y 35 años reconocieron escribir mensajes de texto en su móvil mientras conducían según un estudio realizado por Pew, mientras que generaciones anteriores mostraban un porcentaje muy menor en este sentido.

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