Cómo te puede ayudar un psicólogo a adelgazar

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 Es de sobra conocido que las dietas milagro no existen, la alimentación tiene una enorme influencia en nuestra psique. Frases como “somos lo que comemos” tienen una base científica, no en vano, hay un gran número de enfermedades relacionadas con el peso como la anorexia o la bulimia que han de ser tratadas por psicólogos.

 ¿Puede la psicología ayudarnos a adelgazar?

 Hay que resaltar que la única forma efectiva de adelgazar es el cambio de hábitos, hay numerosas guías a seguir que proponen dietas saludables, ejercicio físico y evitar el sedentarismo.

 Para empezar, lo primero un psicólogo te preguntará será cómo te ves a ti mismo y cuáles son tus expectativas a la hora de perder peso, tu imagen corporal etc ya que deben prevenir cualquier problema futuro. Muchas personas utilizan la comida sin darse cuenta, ante situaciones de estrés, cuando estamos tristes, nuestra mente nos dice que podemos encontrar confort en nuestras comidas favoritas o en chucherías o chocolates. Lo cierto es que raramente nos alivian más allá del corto plazo, sin embargo 

 No ponernos demasiadas metas en poco tiempo

 Una estrategia fundamental para tener éxito es no esperar un milagro y tener conciencia y sobre todo constancia. Hay creencias erróneas o basadas en mitos, como la de que no comer nos ayuda a adelgazar o que si comemos sólo ensaladas acabaremos adelgazando. Restringir las comidas y pasar hambre es una de las causas principales para saltarnos la dieta y abandonarla. Para combatirlo, debemos comer cinco o más veces a lo largo del día. Hará que lleguemos saciados a las siguientes comidas y no comamos alimentos prohibidos. Este hábito, nos ayudará también a mantener nuestro peso y no engordar.Lo cierto es que el cambio de hábitos no sólo debe producirse en el ámbito de la alimentación sino también en nuestro tipo de vida diario.

Monitorizarnos

 Esta palabra tan curiosa hace referencia a llevar un control interno de nuestros hábitos de vida, hacer deporte es una parte necesaria de este proceso sin embargo, es mejor ir apuntando las horas de ejercicio que hacemos y cómo lo hacemos. Una buena táctica es utilizar un podómetro para contar nuestros pasos. 

 Otra idea es reconocer nuestros sentimientos, conocer cómo nos afecta la comida: Por ejemplo, si comemos siempre chocolate después de cenar o si fumamos siempre que tomamos un café. Podemos haber asociado sin querer alguna situación con tener que comer y cada vez que nos encontremos en esa situación querremos comer. Identificar estas situaciones (por ejemplo, reuniones con amigos) nos ayudarán a intentar romper la asociación.

 Además tenemos que reconocer si tenemos hambre de verdad o si es un sentimiento el que nos hace picar entre horas o comer más de la cuenta, normalmente la ansiedad nos lleva a comer más de lo que deberíamos o bien productos no tan sanos o que nos hacen engordar.

Tácticas para no engordar

Hacer la compra con hambre no solo provoca que compremos más comida de la que teníamos prevista, además, tirando probablemente por la más llamativa y menos nutritiva.  Lo mejor es ir a la compra sin hambre, para evitar comprar productos que no nos ayudan a completar nuestras metas.

Otra táctica que recomiendan los psicólogos es utilizar nuestra imaginación, imaginarnos a nosotros mismos comiendo ese alimento que deseamos para así saciarnos. Los estudios relacionados confirman que el deseo decrece en un 40%.

La dieta es en realidad un mito para adelgazar. Aunque suene paradójico y extraño, se trata de una realidad a largo plazo, si realizamos una dieta es posible que nos situemos en nuestro peso ideal en unos meses y nos mantengamos en ella otros tantos, sin embargo si no se llevan a cabo los cambios de hábito, no va a servir de mucho, por tanto tenemos que plantearnos una alimentación variada y a largo plazo, no sólo para conseguir unos objetivos. Es posible que suene contradictorio teniendo en cuenta que buscamos perder peso, pero esta es la única manera de conseguir nuestros objetivos y no volver a caer en el sedentarismo o la mala alimentación.

Puedes consultar más tácticas o tener tu propio coach en nuestro equipo de especialistas de Psytel. Contacta con nosotros en nuestro email: info@psytel.es o número de teléfono:91 562 39 47

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