Consejos para reducir el estrés en verano

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El estrés es uno de los grandes asesinos silenciosos de nuestro tiempo, muchas personas sufren incluso sin ser conscientes de ello y puede tener consecuencias muy negativas en tu cuerpo tanto a nivel psicológico como físico (cardiovascular, etc). Una de las mejores formas de intentar acabar con este problema es el deporte.

Al hacer deporte nuestro cuerpo desprende endorfinas y dopamina. Ambas sustancias producidas por nuestro cerebro nos ayudan a sentirnos mejor, las percibimos como una recompensa del mismo modo que cuando tenemos sexo o comemos, la endorfina es la llamada “hormona de la felicidad”, por tanto hacer deporte es una de las mejores formas para mantener el bienestar psicológico.

Ahora que es verano, salir a correr o montar en bicicleta es una actividad aún más placentera que durante el resto del año, siempre y cuando se realice en las horas de menor actividad solar (evitar el mediodía sobre todo), por ello una de las mejores formas de reducir nuestro estrés es dedicar al menos una hora tres días a la semana a realizar ejercicio al aire libre, sea donde sea, incluso yoga u otras actividades que no requieran realizar esfuerzos físicos, el hecho de romper con la rutina mediante actividades externas nos proporciona una sensación de bienestar y despreocupación que mucha gente necesita.

Es por tanto fundamental realizar deporte sin agotarse, ya que se incrementa la adrenalina y corremos el riesgo de aumentar nuestro estrés en lugar de reducirlo, por tanto todas las actividades que realicemos deben ser, sobre todo en verano, relajadas y tranquilas, además de terminar con ellas cuando sintamos síntomas de cansancio. La clave no está en realizar mucho ejercicio en un día, sino pocas horas de ejercicio a lo largo de la semana, de manera que nuestro cuerpo sienta poco a poco los beneficios de realizar deporte sin estresarnos por no realizar el suficiente. Es imprescindible ser consciente de esto para poder reducir nuestros niveles de estrés.

Otra de las claves es establecer metas; si lo que queremos es perder peso, debemos establecer objetivos palpables y realistas. Es posible que algunas personas hayan perdido hasta 3 kilos en un mes a base de dietas y ejercicio diario pero si estas no se adaptan a nuestro día a día ni a nuestro bienestar psicológico, no tenemos porqué establecernos unas metas así. Lo lógico será pensar en un objetivo a medio y largo plazo e ir realizando pequeños ejercicios diarios que pueden ser de no más de 20 minutos. De esta manera estaremos obteniendo el beneficio psicológico necesario para continuar con nuestro objetivo si somos capaces de integrar estas tareas en una rutina diaria que debe ser, de nuevo, realista.

Debemos tener en cuenta una alimentación variada y sana, y sobre todo evitar grandes atracones después de haber realizado ejercicio, ya que se recomienda esperar unas dos horas para comer. No se trata de comer ensaladas todos los días, el mito de que por la noche no se pueden comer carbohidratos no es más que eso, un mito. En realidad, si son carbohidratos de calidad como pasta fresca, no tienen porque hacernos engordan ni llenarnos más de la cuenta. En cualquier caso si sigues una dieta siempre puedes establecer un día a la semana para saltarsela. Normalmente el sábado es el día elegido para darnos el gusto, salir de fiesta, beber alcohol etc.

Además de todas estas recomendaciones, debes seguir con tus hobbies de siempre. Un estudio reciente señalaba que celebrar un gol con los amigos consigue desprender niveles de dopamina similares al de tener un orgasmo.

Y vosotros/as, ¿qué hacéis para reducir estrés en verano?

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