¿Cuáles son los peligros de ver demasiada televisión?

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La televisión lleva ya décadas asentada en nuestro hogar como uno más. Ha pasado por diversas etapas, desde el canal único de TVE a la televisión por satélite, digital o el streaming. Lo cierto es ya hemos oído mil veces hablar de los numerosos peligros que encierra ver demasiado la televisión y la gran mayoría de nosotros quiere creer que son mitos urbanos. Sin embargo, ¿cuáles son los efectos que realmente deberían preocuparnos?

Un estudio de 2015 de JAMA en psiquiatría demostró una correlación entre aquellas personas que habían estado al frente del televisor más de tres horas como aquellos que peor resultados tenían en los tests cognitivos. Esto significa que afecta negativamente a las capacidades perceptivas, de memoria y resolución de problemas. Estos problemas, en casos muy agudos, no ayudan en nada a dolencias que puedan surgir en algún momento como amnesia o incidir en enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

Uno de los principales enfoques científicos que se siguen es el impacto de las ondas alfa, que hacen que tu cerebro se concentre en algo, de una forma, para que nos entendamos, parecida a cuando soñamos. Aunque el término hipnotizados suene un poco exagerado lo cierto es que nuestra concentración se fija en unos elementos ajenos a nuestra realidad, lo que no tiene por qué ser en absoluto perjudicial, pero más de tres horas al día pueden tener un efecto negativo en nosotros como que nuestras defensas cognitivas hayan caído, seamos más manipulables frente a la publicidad, nos resta capacidad crítica, creemos más en todo lo que vemos sin replantearnos lo que nos cuentan y disminuye a largo plazo nuestra capacidad de atención.

Estos efectos tienen un mayor o menor efecto según la edad que tengamos. Es por eso tan importante que los niños consuman un tiempo adecuado de televisión y no lo sobrepasen, algunos estudios afirman que aquellos niños que ven más de una hora de televisión al día suelen ser los peores de la clase y por supuesto si hablamos de bebés o niños menores de 4 años, debe haber un control mucho más férreo de las horas de tv.

Además, alguno de los aspectos más significativos que podemos notar en todas las edades son los siguientes:

Insomnio o problemas para conciliar el sueño: sobre todo debido al ruido a la hora de acostarse o ver demasiados programas o aquellos que nos mantengan en vilo como películas de terror o violentas.

Falta de sociabilidad: El tiempo que pasamos viendo la televisión nos quita sociabilidad, tiempo que pasamos con otros y forjamos o mantenemos nuestras relaciones. Eso juega en nuestra contra ya que nos volvemos más insociables sin siquiera notarlo. Hay que tener en cuenta que la televisión es un medio pasivo que consumos, lo escuchamos y vemos sin participar.

Manipulación crítica: En aquellos que ven televisión más de cinco horas diarias se presenta este problema adicional de seguir lo que nos cuentan como verdades absolutas. Esto puede suponer un problema muy grande en nuestros tiempos, en los que apenas se diferencia los informativos de los programas de entretenimiento con debates sobre política, ciencia o economía en la que los invitados dan más su propia visión de los hechos que los hechos en si por lo que se potencia el seguimiento intelectual de los tertulianos más que la reflexión individual.

Depresión: Muchos pacientes de depresión tienen en común que ven la televisión demasiadas horas seguidas, la pereza y fatiga pueden también hacer mella en nosotros si pasamos demasiado tiempo en el sofá.

Estrés: El consumo de televisión en exceso puede producir sensaciones negativas como estrés o sensación que no estamos aprovechando el tiempo. Es un síntoma más común de lo que la gente cree y lo cierto es que tiene una explicación muy sencilla; recibimos tantos estímulos que es sencillo colapsar nuestro sistema, sobre todo si al ver las noticias vemos noticias negativas casi siempre, como ya comentábamos en otro post recientemente.

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