En qué consiste el Efecto Tetris

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  Nuestra forma de ver el mundo tiene mucho que ver con lo que nos rodea. Está claro que cada uno de nosotros tenemos una forma de entender las relaciones sociales, familiares e incluso actos simples como cocinar o ver las noticias. 

 Es decir, todo lo que realizamos a lo largo del día tiene el poder de cambiar nuestro pensamiento y de hacer que veamos las cosas de otra manera. 

 ¿Qué pasaría si todas esas sensaciones estuviesen condicionadas por una obsesión adquirida que nos someta en un segundo plano y ser conscientes de ello?. Estamos hablando del famoso Efecto Tetris.

 Durante años, se ha denominado Efecto Tetris a una patología por la que la persona se siente reclusa en pensamientos repetitivos, ruidos e incluso formas a su alrededor que ve relacionadas con algo con lo que ha pasado demasiado tiempo. Tetris es, de hecho, el mejor ejemplo, ya que numerosas personas que juegan en largas sesiones a este juego sienten este efecto.

 Para entendernos bien, vendría a ser un síndrome post traumático temporal después de haber estado expuesto mucho tiempo a elementos en cierto modo repetitivos.

En qué consiste el Efecto Tetris

 En el Tetris, si probamos a jugar muchas horas seguidas, notaremos una sensación extraña en nuestro entorno, como queriendo ordenar la realidad a nuestro alrededor en bloques como en el juego, como si jugásemos en el mundo real de manera inconsciente, ya que nuestra mente reordena en formas geométricas lo que vemos durante unas horas.

 Por supuesto, esta patología no se limita al Tetris de toda la vida, de hecho el mundo de los videojuegos está muy concretamente relacionado al ser una actividad lúdica a la que podemos dedicar un gran número de horas.

 Y cuando hablamos de un gran número de horas nos referimos a estar todo el día frente al televisor realizando tareas similares. Por eso juegos modernos como Dark Souls o Call of Duty también pueden generar esta patología temporal en nosotros.

 Con esto no estamos diciendo ni mucho menos que los videojuegos influyan en conductas agresivas, sino que la repetición de acciones en un entorno en particular nos lleva a repetirlas inconscientemente de manera obsesiva, y se trata de un efecto nada divertido para aquel que lo sufre.

 De hecho varias investigaciones han demostrado que jugar a Tetris durante mucho tiempo puede modificar nuestros pensamientos, imágenes mentales, sueños y ruidos que escuchamos o más bien creemos escuchar. En personas que han jugado en exceso, y cuando hablamos de exceso hablamos de semanas seguidas, se han dado caso de alucinaciones imaginando formas geométricas caer del cielo.

El efecto hábito y por qué tenemos que evitarlo

 Para la mayoría de psicólogos, se trata de una cuestión de hábito y repetición. Como decíamos anteriormente, no se trata de una cuestión de jugar a videojuegos en exceso ya que cualquier actividad que realicemos por más tiempo del aconsejado puede acabar obsesionándonos a un nivel perceptivo, se trata, en última instancia, de un tipo de memoria procedimental, la encargada de realizar procesos.

 De hecho, se trata de un problema que también encuentran los matemáticos a nivel profesional, ya que su estudio de las matemáticas les cambia la percepción del mundo y hay casos que han llegado a desarrollar síndromes más graves como el famoso John Nash y su síndrome persecutorio.

 

 También podemos notar sensaciones extrañas en todos los sentidos. Como decíamos, el más habitual es el visual por el que notamos la realidad recomponiéndose a nuestro alrededor, pero también el sonoro (si lo que hacemos tiene una repetición sonora, podemos oírla durante horas después de haber terminado de jugar) o incluso motriz; si hemos realizado la acción de cubrirnos y disparar durante mucho rato es posible que instintivamente queramos hacerlo sin querer rato después de haber terminado la partida. 

 No obstante, como ya hemos visto en varias ocasiones, jugar videojuegos puede ser una actividad muy beneficiosa si se realiza con mesura. Esto se ha demostrado en varios estudios en niños autistas. También se han realizado resonancias magnéticas para comprobar el efecto de estos juegos en nuestra materia gris, determinando que mejora la inteligencia y nuestra flexibilidad cognitiva.

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