El suicidio en la adolescencia, un problema que va en aumento

| |

 Según cifras de la organización mundial de la salud, cada 40 segundos se produce el suicidio de un adolescente en el mundo. Esto significa que hay alrededor de 3000 muertes diarias y cerca de 1,2 millones anuales, una cifra desbordante y desalentadora que hace entrever que el suicidio en la adolescencia ha aumentado exponencialmente en los últimos años. ¿Por qué?

Principalmente, los cambios hormonales que sufren los adolescentes les hacen ser más suspicaces ante nuevos problemas, lo que unido a que empiezan a moverse en un mundo que no conocen y sin la protección paterna siempre detrás, hace que sean mucho más vulnerables y se encuentren en situaciones nuevas casi a diario que no saben muy bien cómo gestionar.

Además de eso, el fenómeno del bullying, que siempre ha estado presente, se ha magnificado con la era de las redes sociales y los móviles. Cualquier adolescente tiene acceso a estas y puede utilizarlas para dañar la imagen de otros. Generalmente el perfil del abusador es de alguien que necesita sentir superioridad sobre los demás y utiliza la violencia verbal o física para obtener una sensación de ser más fuerte que los demás, también la pertenencia a un grupo, que se une ante la debilidad de otro. Si antes lo habitual eran ataques físicos, ahora también pueden ser a nivel digital, sin siquiera necesitar que la víctima esté presente para dejarla en ridículo ante otros, lo que añade un estado de estrés constante y de ansiedad que puede llevar a una depresión que puede acabar en suicidio ante una sensación de no tener escapatoria.

Por eso, los expertos advierten que el bullying entre otros factores, está haciendo que el suicidio en la adolescencia aumente hasta niveles nunca vistos. También la forma en que la sociedad ve estos problemas está cambiando, pero no a una velocidad lo suficientemente rápida para alcanzar este problema. El perfil de las víctimas suele ser el mismo: personas que por algún motivo sean distintos; pueden ser pecas, la orientación sexual, el color de los ojos o cualquier otro aspecto baladí, a los agresores no les importa más que la víctima sea fácil de identificar por su diferenciación física o social para así hacer un blanco más fácil de sus burlas.

También la visibilidad de este problema debe ser una prioridad para la prevención, por ejemplo uno de los sectores que más difícil lo tiene son los adolescentes trans, el último mes de mayo hubo una víctima que se suma a otras tantas de este colectivo que reivindica una mayor visibilidad y educación a nivel social para evitar que se sigan produciendo estos hechos.

En Netflix hace poco pudimos ver en la nueva temporada de Por 13 razones, que según muchos expertos psicólogos, a pesar de ser un gran avance el hecho que estos temas se traten a nivel mainstream, hay ciertos temas mal tratados, como por ejemplo el hecho que se utilice el suicidio de Hannah como medio de venganza, que puede llevar a ideas erróneas a muchos adolescentes, o la obsesión del protagonista con ésta a pesar de haber terminado ya hace un año todo el misterio que lo rodeaba además de otros temas menores en esta temporada como la violencia utilizada en algunas escenas o el cliffhanger que deja para la siguiente ronda de episodios.

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Ante una situación así es importante buscar ayuda y ayudar en todo lo posible, estar pendiente de cómo evoluciona la situación y prestar toda la atención y amparo así como apoyo a la víctima. Hay teléfonos expresamente indicados que proporcionan atención psicológica como el teléfono de la esperanza que cuenta con varias sedes en España y que es una ONG especializada en prevención de conductas suicidas. También la ayuda de un psicólogo o en caso de sufrir alguna agresión denunciarlo al colegio y, si es necesario, a la policia.

Anterior

Los trabajos con mayor índice de depresión

Mirar fijamente a alguien durante 10 minutos cambia tu percepción

Siguiente

Deja un comentario