¿Cuál es el truco para ser multiorgásmico?

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Hace pocos días os hablábamos de la anorgasmia, el problema de no llegar al orgasmo, algo que sobre todo sucede a mujeres de mediana edad y que suponen un obstáculo más común del que se cree para disfrutar de nuestro cuerpo. Hoy vamos a tratar el caso contrario, los multiorgasmos existen y tú también puedes aprender a tenerlos. ¿Estás preparad@ para llevar tu vida sexual al siguiente nivel?

El truco del multiorgasmo femenino

La gran mayoría de sexólogos consideran que el cuerpo femenino está diseñado para ser multiorgásmico aunque se necesita práctica y saber controlar nuestro cuerpo, pero todas tienen el potencial de conseguirlo. En hombres también existe pero es más difícil de alcanzar como ya veremos. Para empezar habría que distinguir entre dos tipo de orgasmo múltiple: aquellos que ocurren entre dos a diez minutos de diferencia y los que ocurren seguidos uno detrás de otro casi sin tiempo para asimilarlos.

Como en casi todo, lo mejor es empezar por experimentar con la masturbación, de esta manera podrás enfocarte totalmente sin pensar en saciar a nadie más. El mejor truco para alcanzar este tipo de orgasmo es no parar, aunque llegue el orgasmo intentar seguir lo máximo posible: la clave aquí está en mantener tus niveles de líbido altas, es posible que los genitales se vuelvan sensibles con el orgasmo, en ese caso lo mejor es parar unos diez segundos y continuar, siempre y cuando sigamos teniendo apetencia sexual, ya que de otra forma no conseguiremos nuestro objetivo.

Este truco por tanto, es difícil de dominar pero da unos resultados abrumadores cuando se realiza correctamente. Al pasar de la masturbación al sexo en pareja puedes intentar situaciones como por ejemplo que tu pareja te haga llegar al clímax con la lengua para luego pasar a la penetración y de esta forma no desgastar la zona erógena mediante cambios. Los orgasmos pueden llegar a durar varios minutos, incluso algunas mujeres admiten haber aguantado hasta casi media hora.

¿Y en los hombres?

Como comentábamos anteriormente, en los hombres es más difícil de alcanzar más de un orgasmo, al eyacular el pene queda muy sensible y el truco de no parar no siempre funciona y el truco está más en el sexo tántrico. El control de la eyaculación es fundamental en este caso, para ello se requiere también práctica pero además el control de la respiración se vuelve fundamental ya que determina el momento orgásmico más de lo que creemos, por tanto controlar la aspiración y espiración contribuye a que controlemos nuestro nivel erógeno.

Hay dos tipos de multiorgasmos masculinos: los que no tienen eyaculación y los que la tienen múltiple. Para cualquiera de los dos recomendamos los ejercicios Kegel que consisten en una serie de ejercicios para fortalecer el músculo pélvico y conseguir durar más durante el coito y otras acciones sexuales. Hay que tener en cuenta que el orgasmo no necesariamente tiene que ver con la eyaculación, sino que ésta tiene lugar de manera sincronizada (de ahí que algunos hombres sufren problemas de eyaculación precoz).

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