¿Eres dependiente de tu pareja?

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Idealizar a una persona es, por lo general, uno de los efectos de estar enamorado y del propio querer, a veces sin embargo esa idealización puede anularlos sin darnos cuenta y convertirnos en un ser dependiente de tu pareja.

La dependencia emocional se define como el momento en que te abandonas a ti mismo y empiezas a confiar el devenir de tu vida diaria a tu pareja u otra persona cercana, creando una necesidad de ella para que rellene el vacío que tú mismo has dejado y hacerte sentir seguro o porque refuerza una sensación errónea de estabilidad. 

La importancia de la autoestima

 Una persona con dependencia emocional presenta un conjunto de necesidades insatisfechas que intenta llenar mediante la sumisión de su voluntad a los deseos del otro, cubrir la baja autoestima mediante la otra persona, de manera que “delegamos” en la otra persona buena parte de nuestras necesidades.

 En otras palabras, aquellas personas que no saben cuidar de sí mismos son más propensas a caer en la tentación de buscar a alguien que lleve a cabo esas tareas por ellos y como todo lo que se hace en exceso,  puede tener consecuencias muy negativas para nosotros.

 En una escena diaria, podemos medir nuestro grado de dependencia en momentos cotidianos. ¿Pides constantemente la opinión de tu pareja antes de tomar una decisión personal? Es muy posible que seas dependiente ya que necesitas la aprobación de alguien que tienes idealizado.

 Otros aspectos que pueden demostrar si eres dependiente o no es la vida social que tienes. ¿Has desconectado con tus amigos para dedicarte mucho más a tu pareja? Es posible que sin darte cuenta estés dando demasiada importancia a todo lo que sucede en pareja, y es que el mundo social de amigos y familiares es muy importante para ver el mundo desde varias perspectivas y no confiar únicamente a la de la persona con la que vives.

 Los celos también pueden ser el resultado de la dependencia emocional. Son habituales en aquella persona que sufre por las amistades de la pareja o que por alguna razón no le gusta el círculo social del otro. Es importante intentar que cada uno tenga la libertad de quedar o tener al menos un par de días a la semana para sus propios planes. Esto hará que la dependencia de tu pareja no domine la relación y, posiblemente, acabe deteriorándola.

 Tomar las riendas de tu propia vida

Cuando haces responsable a tu pareja de tu propia felicidad, validación y refuerzo de tu propia seguridad se produce un efecto muy común en el que extrapolas la solución de tus problemas a él o ella. 

 Tú eres responsable de tí mismo y por tanto aunque cuentes para algunas cosas con tu pareja debido a que convivir juntos, es fundamental que para otras tú decidas por ti mismo y no dejes que otros intercedan en tus opiniones.

 Otro aspecto importante que puedes desarrollar es el de la inteligencia emocional; descubrir el origen por el que eres tan dependiente. Por lo general, esto se debe a experiencias negativas previas a la hora de relacionarse con personas del entorno, por ejemplo los padres, hermanos o amigos. 

 Por ejemplo, si mostramos muchos patrones diferentes al de otras personas que nos rodean, puede que nos preguntemos si nuestros pensamientos sobre nosotros son correctos, perdamos un poco de autoestima en vez de reafirmarnos y dudemos de nuestras opiniones y formas de hacer las cosas. 

 Esto en exceso puede llevar a un patrón de comportamiento muy negativo en el que no sepamos tomar decisiones por nosotros mismos, tengamos poca autoestima y necesitemos a otro para refutar que lo que hacemos está bien o quizás para evitar problemas al haber tomado una decisión incorrecta sin consultar.

¿Eres dependiente de tu pareja?

 Una forma de descubrir el grado de dependencia es hacerse una serie de preguntas a uno mismo.

 ¿Tienes celos de tu pareja habitualmente?
 ¿Inseguridad de que la relación se pueda romper?
 ¿Sientes estrés a la hora de decidir algo sin tener en cuenta a tu pareja?
 ¿Soledad cuando tu pareja no está cerca?
 ¿Tienes necesidad a que tu pareja haga o piense de manera similar a la tuya?
 ¿Decides a la hora de planificar las salidas, viajes etc o dejas que la opinión de tu pareja sea concluyente?
 Si tu pareja no responde a tus mensajes ¿Sientes ansiedad?
¿Sientes inseguridad cuando la otra persona ha quedado o tiene planes propios?

 Estas son algunas de las preguntas que indican si tienes en cierto grado dependencia de tu pareja. Hay que decir que la dependencia emocional no es mala “per se”. De hecho, hasta cierto grado puede ser incluso un elemento que une, sin embargo es fácil dejarse llevar y convertir lo bonito de hacer cosas en común en un exceso de dependencia para tomar decisiones que hay que evitar ya que termina fulminando las relaciones.

 Para más información sobre dependencia emocional, consulta con nuestro equipo especializado o bien escríbenos a info@psytel.es

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