La importancia psicológica de los juegos infantiles

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 Una de las tareas más importantes que se realizan en la infancia es la de jugar. Los juegos son fundamentales para el desarrollo infantil. Es un elemento primordial en todos los animales, tiene unos efectos directos en nuestro aprendizaje e incluso puede ayudar a estabilizar nuestras emociones.

Entre las habilidades que desarrollan los niños al jugar están las de cooperación, comunicación, sincronización, además de mejorar su psicomotricidad, la inteligencia, creatividad, imaginación o su forma de resolver problemas. Son por tanto momentos imprescindibles para un correcto crecimiento físico e intelectual.

Podemos observar un desarrollo y una forma diferente de jugar a medida que van creciendo. Por ejemplo los niños pequeños suelen jugar con más curiosidad, buscan manipular el entorno, usar su imaginación y crear momentos en su cabeza. Es, en psicología, una asimilación de lo real al Yo freaudiano, consolida nuestro conocimiento y perspectiva de la realidad, por tanto le prepara para la vida adulta y de trabajo.

Otro aspecto a tener en cuenta es la búsqueda del triunfo, uno de los objetivos de la gran mayoría de juegos. Para ello deben aprender estrategias para el lograr un fin, generar placer en uno mismo por haber conseguido algo con esfuerzo, cuando se pierde es importante fortalecer al niño incentivando que mejore mientras que si gana mejora su autoestima, en definitiva es un espejo de la vida cotidiana adulta, pues sólo hace falta observar algunos de sus juegos con muñecos o ejerciendo roles entre unos y otros.

En ese sentido fomentar el juego es fundamental para que el niño crezca adecuadamente y se adapte bien a la vida adulta y aprenda a pensar por sí mismo. El psicoanalista además puede identificar patrones de comportamiento o problemas al observar estos juegos, pues se dicen muchas más cosas de expresión y de tendencias mediante esos actos que mediante una sesión normal de psicoanálisis ya que los juegos muestran su inteligencia, su voluntad, su carácter dominador y su personalidad. También se le puede sacar su visión de sí mismo, como en el juego del espejo, en el que se le da un espejo al niño y se le pide que exprese lo que más le gusta de sí mismo, un ejercicio que puede permitir quitarse problemas sujetos a la visión de cómo ve su propio yo, determinar si sufre problemas de bullying, etc.

Los tipos de juego

Los juegos de ejercicio son los más habituales en las primeras etapas. Los bebés suelen encontrar placer en repetir una y otra vez las mismas reacciones para la obtención de placer, especialmente todas las actividades que suponen manipular objetos y otros estímulos.

Ejercicio:

Es el más habitual, especialmente si hablamos de deporte, jugar al fútbol u otros deportes que incluyen reglas permiten establecer relaciones sociales y normas que debemos seguir, de un modo que mejoramos cuerpo y mente a la vez que aprendemos a respetar valores y a otras personas.

Imaginación:

Jugar con muñecos, encontrar y crear un mundo propio permite resolver conflictos y conseguir deseos, mejora la creatividad y la forma en que ven el mundo que les rodea, de manera que pueden adaptar su visión del mundo en un entorno propio y seguro, le permite explorar inquietudes en un lugar íntimo e incluso la imaginación permite superar la frustración mediante estrategias para conseguir objetivos.

Reglas:

Como hemos comentado anteriormente muchos juegos implican normas, lo que normaliza el mundo social en que vivimos, le fomenta el respeto, su voluntad o determinación ante la ley.

En general podemos definir por tanto los juegos como una imitación de la vida a la que el niño se está adaptando, por ello debemos permitirles jugar siempre que quieran o puedan ya que los juegos ayudan a su crecimiento como persona y socialmente.

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