La psicología de los perros

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La rama de la psicología que estudia los animales está cada vez más valorada y cuenta con más seguidores que nunca. La conducta animal se estudia poniendo énfasis en la conducta y el sentimiento “interior”, el origen y desarrollo de éstos es fundamental a la hora de conocer lo que se mueve la forma en que se comportan los animales, ya sean mascotas u otro tipo de seres vivos con inteligencia. Un concepto que toca la antropología y sociología cultural.

El comportamiento animal es en gran medida similar al del ser humano instintivo, es decir, lo que sabemos hasta ahora es que son los instintos lo que mueven sus acciones, a diferencia del ser humano que cuenta con el raciocinio y que cuenta con un mayor número de asociaciones para determinar lo que le conviene. Existen situaciones de estrés o agresividad que pueden ser estudiadas incluso para encontrar soluciones para personas en situaciones similares o incluso ver cómo los animales ayudan en casos de depresión, ansiedad, etc. Es lo que se conoce como psicología animal aplicada a humanos y se han hecho numerosos estudios referentes a cómo ayudan en personas que viven solas o con discapacidad.

Lo cierto es que, en contra de lo que podíamos imaginar, es una rama difícil de definir, ya que por un lado encontramos expertos en psicología de mascotas y por otro científicos que intentan determinar la reacción conductual de animales como simios o lobos. Como punto inicial no podemos saber con exactitud el nivel de “conciencia” de cada especie en referencia a la que tenemos los seres humanos. Sabemos que tienen las mismas emociones como miedo, estrés, dependencia emocional, etc.

Por un lado sabemos que los perros, monos e incluso delfines entienden el lenguaje humano simple a base de repetición o por contexto y pueden tener una interacción con nosotros utilizando en su mayoría un impacto físico con nosotros y sobre todo, cada uno tiene su propia personalidad y tics. Por ejemplo algunos perros tienen fobia social, les cuesta relacionarse y huyen de otros perros cuando les ven. Suele ser un trauma en sus primeros años de vida con otro perro el que provoca este problema, pero también puede ser culpa de los dueños si éstos han tenido una excesiva protección con el perro en cuestión, si de pequeño no le han dejado estar en compañía de otros perros al sacarlo a pasear por miedo a que le pudiera pasar algo.

Hechos sobre la psicología animal que demuestran que son más parecidos a nosotros de lo que creemos:

-Aprendizaje social:

Olvídate de manuales o guías e incluso del programa de televisión “El encantador de perros”, lo que más ayuda al aprendizaje social e incluso de “trucos” es que el perro se sociabilice con otros y mediante la visión de su comportamiento aprenderán mucho más fácilmente y sin miedos.

-Nuestras mascotas sueñan:

Quién tenga mascotas sabe esto pero ha costado años a la ciencia poder demostrar que los perros y gatos tienen sueños como nosotros, siguen un patrón similar al humano. Incluso algunos estudios dicen que las razas más grandes tienden a soñar con menor frecuencia que las pequeñas. En cuanto al contenido, se estima que son los hechos acaecidos durante el día lo que, durante el sueño se reacopla o mezcla.

-Inteligencia primitiva:

En particular los perros tienen una inteligencia muy similar a la de bebés e incluso pequeños de hasta dos años según algunos estudios. Obviamente no pueden resolver problemas complejos pero si intentas engañarlos será fácil ver que saben que los estás intentando engañar e incluso ellos pueden jugar a engañarte. Se estima que pueden aprender alrededor de 150 palabras sobre las cuales ya sabes a qué te estás refiriendo, como “ir a la calle”, “toma” (cuando le das de comer), etc.

Además, también saben reaccionar a los tonos de voz, por experiencia conocen si un tono corresponde al de un momento amable o les están regañando. También resulta curioso comprobar otros sentimientos que creemos humanos como los celos.

Es por tanto que tenemos mucho que aprender de los perros, queda mucho camino por recorrer hasta conocer todo lo que se esconde en sus mentes.

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