Las fobias del nuevo milenio

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 Anteriormente ya hemos hablado en alguna ocasión sobre fobias raras o el miedo a las agujas que tanta gente presenta. Hoy vamos a centrarnos en las nuevas fobias que han surgido con el nuevo milenio, en parte debido al advenimiento de las nuevas tecnologías y que afectan a gran parte de la población, no necesariamente sólo a millennials.

La fobia es un trastorno de la ansiedad que presenta un miedo irracional y sensorial hacia objetos, animales, situaciones o incluso ideas. En ese sentido y a diferencia de otros trastornos, el paciente conoce cuál es el origen del problema, sin embargo necesita ayuda para alejar esa sensación incómoda de su día a día.

Nomofobia:
Sin duda la fobia más extendida en el nuevo milenio, sobre todo en trabajadores de todas las edades y personas jóvenes. Se trata de la necesidad de estar con el móvil continuamente, no únicamente usándolo, sino teniéndolo cerca. Esto se traduce en fobia cuando se crea un miedo a estar desconectado o bien no tener cerca el dispositivo creando en algunas personas incluso crisis de ansiedad y ataques de pánico. No es ninguna broma, es una fobia muy activa, especialmente entre los adolescentes y jóvenes menores de 25 años que han crecido junto a estos dispositivos y lo ven como algo necesario e imprescindible de su vida cotidiana.
También en algunos trabajos en los que se requiere estar atento al móvil puede aparecer, generando un gran estrés incluso al no recibir información o mensajes durante un corto periodo de tiempo. Se trata sin duda del miedo más extendido de la lista en la actualidad.

Socmefobia:
Por extraño que parezca, hay personas que presentan pavor a las redes sociales, y no nos referimos a rechazo a éstas, lo cual puede tener un origen racional, especialmente ante los últimos escándalos de filtración de datos en Facebook.

En realidad, la socmefobia es tan nueva que apenas se ha estudiado, pero es una fobia que tiene que ver con la sensación de privacidad, como de un gran hermano orwelliano que les vigila en todo momento y que en cierto modo está conectado con la sensación de estar vigilado. Por tanto no se trata que estas personas no quieran estar en redes sociales, sino que sienten que las nuevas tecnologías en particular les ven y controlan.
Esta tiene que ver con la allodoxafobia, el miedo a que los demás opinen de nosotros, lo que se multiplica en Internet. También con la Ipovlopsychofobia (un nombre cuanto menos curioso) que atiende a todas las personas que tienen pánico a ser fotografiadas, principalmente por miedo a que éstas fotografías acaben circulando por la red.

Miedo a los ascensores:
Aunque se trata de una expresión de claustrofobia, se ha detectado que en los últimos años ha aumentado exponencialmente los casos de personas que no tienen claustrofobia más que en ascensores. Probablemente un fenómeno impulsado por el cine y la televisión, que ha utilizado este recurso en numerosas películas para poner en riesgo la vida de los protagonistas, lo que seguramente haya propiciado la mala imagen de cuarto cerrado que “puede caer”.
Uno de los puntos fundamentales si se sufre de este problema es acudir a un especialista para ser ayudado y ver estos objetos tal como son, mobiliario funcional, no trampas mortales como por desgracia suelen retratarse en los medios.

Coulrofobia:
El famoso miedo a los payasos. Esta fobia se ha hecho realmente famosa gracias a los medios de comunicación, cine o libros. Si hace treinta años los payasos eran sinónimo de diversión infantil y jamás se pensaría en ellos como algo terrorífico (sin ir más lejos los payasos de la tele o incluso McDonalds y su Ronald McDonald eran muy populares entre los niños). Con la llegada de películas como “IT” en los noventa y otras películas en las que los payasos eran retratados como asesinos la sensación generalizada hacia ellos fue cambiando irracionalmente. Hasta el punto que en 2016 se produjo una plaga de payasos tétricos que querían grabar las reacciones de sus víctimas para grabarlo y subirlo a youtube.

Cibercondria:
Una de las favoritas de la población occidental. Se trata de consultar los síntomas que presentas de manera online sin acudir a un médico, autodiagnosticarse y automedicarte. ¿Por qué es una fobia? porque muchas personas que hacen esto presentan miedo a acudir a un médico, incluso de manera irracional, supone un gran problema para la salud que puede acabar mal.

Fomofobia:
Muy relacionada con la socmefobia, tiene gran relación con las redes sociales y se presenta cuando el usuario tiene un enorme temor a perderse algún tema o comentario de éstas. Se trata, en otras palabras, de la adicción a las redes sociales pero desde otro punto de vista, no hay que olvidar que con la adicción llega el miedo a no obtener lo que se necesita, en este caso estar conectado, información y socialización digital inmediata.

¿Conoces más fobias nuevas? Deja un comentario más abajo.

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