Las fobias que aparecerán tras el confinamiento

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 Ahora que parece que empezamos a ver la luz al final del túnel respecto al confinamiento debido al covid-19, los especialistas en psicología nos preguntamos qué efectos secundarios son los más comunes entre la población y más concretamente, qué fobias aparecerán tras el confinamiento:

Ansiedad, estrés, aislamiento, síntomas depresivos etc son una serie de problemas que pueden desencadenar nuevas fobias entre la población o hacer que otras minoritarias se vuelvan mucho más habituales.

 Las fobias se producen cuando sentimos miedo, puede ser por una situación, algo en particular o incluso de nuestros pensamientos. El gran problema de las fobias es que se retroalimentan y nosotros mismos somos su fuente de consumo, por ello es imprescindible atajar y acabar con ellas con las herramientas adecuadas cuanto antes. 

 Ya comentamos la semana pasada el “síndrome de la cabaña”, un fenómeno relacionado con el aislamiento que estamos viviendo y que se está multiplicando entre la población general.

Y es precisamente este punto uno de los más polémicos, ya que se estima que miles de personas que no sufrían fobias sociales o de aislamiento están desarrollando síntomas desde que comenzó la cuarentena el pasado marzo y la cosa no parece que va a mejorar en un futuro inmediato a pesar del desconfinamiento.

 La sensación de peligro e inseguridad que nos muestran las noticias o incluso nuestro vecindario tampoco ayuda a que los síntomas disminuyan sino todo lo contrario.

La agorafobia, el miedo a los espacios abiertos, se erige como uno de los principales males a evitar una vez estemos en la llamada nueva normalidad. Salir a la calle no va a ser igual que antes, al menos en los primeros meses. Este es uno de los temas más polémicos que encontramos, por un lado, las imágenes que vemos de grandes concentraciones de personas durante los paseos diarios generan inquietud ante un nuevo brote pero a la vez suponen una vuelta a las imágenes de normalidad de antes de la pandemia. Es decir, el miedo al contacto ha llegado para quedarse, al menos una buena temporada. Además, los primeros datos nos hacen intuir que los más perjudicados por estas fobias de distanciamiento social serán los mayores.

A todo ello hay que añadir los pacientes que ya acumulaban algunos problemas relacionados con las fobias o un trastorno de ansiedad específico, como el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), ataques de pánico o agorafobia, que han visto como en los últimos meses sus niveles de preocupación han aumentado considerablemente, especialmente aquellos trastornos relacionados con la higiene. 

 Según un estudio publicado en el diario lasprovincias.es, lo que más está ayudando a la población con la ansiedad generada con la cuarentena son “sus mascotas (un 75%), mientras que los que no  tienen dicen que ver series y películas hace más llevadero el confinamiento (un 75% lo valora como lo que más ayuda). Pasarlo en familia, en pareja o las redes sociales son elegidos por un 58% de los encuestados. Cocinar (45%), los aplausos de las ocho (34%)o los vecinos (un 11%) completan la serie.

 Las fobias más propensas a aparecer o fortalecerse

 Higiene:

 El exceso de higiene va a ser probablemente un problema a largo plazo en muchos sujetos. La obsesión por la higiene y el lavado compulsivo es uno de los primeros síntomas del TOC (Trastorno obsesivo compulsivo) que puede surgir ante la obsesión constante en limpiar todo lo que hay a nuestro alrededor. Uno de los mayores retos generales a los que nos enfrentamos en psicología.

 Ansiedad social:

 Se trata de un intenso miedo de ser observado y juzgado por los demás. Este temor puede afectar el trabajo, la escuela y otras actividades cotidianas, será más difícil mantener amigos y hacer nuevos. Se recomienda que un especialista valore su caso detenidamente para buscar una solución, ya que puede derivar en síndromes de habilidades sociales que causen un gran malestar.

 Miedo al desplazamiento:

 Otro fenómeno que hemos notado crecer últimamente es el del miedo al desplazamiento. Si bien hay personas que tienen miedo a volar o incluso a salir de sus provincias. El coronavirus lo ha convertido casi en un estigma social; hace unos meses veíamos habitualmente a vecinos increpar a otros por viajar a segundas residencias “trayendo el virus con ellos”.

No en vano el racismo, que dependiendo de cómo lo veamos, puede ser considerado una fobia, ya ha hecho acto de presencia ante los chinos respecto al resto del mundo, por ello aquí tenemos dos problemas adyacentes; por un lado el miedo al desplazamiento porque vamos a lo desconocido y puede intuirse cierto peligro y por otro miedo al rechazo por venir de fuera y al contrario, rechazar a otros por miedo al contagio.

 Esperemos que, cuando vuelva la normalidad, estas fobias se reduzcan y no tengamos un brote general de ellas en nuestra población. La salud mental debe ser considerada también como primordial. 

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¿Qué es el “Síndrome de la cabaña”?

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