Neuromusicología: Por qué la música nos ayuda en momentos complicados

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Todos sabemos que la música tiene la habilidad de evocar nuestras más profundas emociones. Nuestras canciones favoritas pueden llegar a ponernos la piel de gallina y potenciar nuestras emociones, de modo que una canción positiva y optimista puede ayudarnos en un día gris de la misma manera que una canción melancólica puede hacer que recordemos momentos pasados.

Pero ¿Cómo es capaz la música de provocar estas emociones?

La música es un estimulante que consigue que procesos cognoscitivos, afectivos y sensoriales del cerebro se activen e incidan en nuestro organismo mediante mecanismos que generan emociones derivadas de las sustancias que generan como puede ser la dopamina, encargada de generarnos bienestar.

Estos procesos son estudiados mediante la neuromusicología, un tipo de neurociencia moderna que lleva con nosotros sólo 30 años, desde que en 1985 Shaw, Silverman y Pearson descubrieron cómo la estructura física del cerebro creaba patrones en función de lo que oímos. Aunque a un nivel distinto, esto tiene cierta relación con lo que hablábamos hace varias semanas sobre los impactos sensitivos que recibimos a diario.

Según varios estudios realizados en estos años, los estímulos musicales pueden ayudar a mejorar nuestra memoria así como nuestras funciones cognitivas y visuales, de razonamiento e incluso toma de decisiones. Y es que ¿qué es lo que la música nos aporta?

-Capacidad de memoria:

Se refiere sobre todo a la capacidad de recordar. Hagamos la prueba, si vamos en autobús por la mañana a nuestro lugar de trabajo, normalmente lo hacemos escuchando música o leyendo un libro. Si escuchamos canciones con las que tengamos una historia (bien por una época de nuestra vida o por traernos recuerdos), intentemos ser conscientes de lo que esa canción nos genera: Puede que sea tristeza, alegría, euforia o cualquier otro sentimiento. Lo cierto es que esos sentimientos propulsados por la música tienen que ver con nuestro historial y forma de vida.

La reminiscencia provoca una serie de sentimientos relacionados con eventos pasados o bien películas o libros, sensaciones que hemos tenido en el pasado. En ese sentido no es la música la que nos genera esas emociones, sino que simplemente las dispara.

-Un idioma propio:

Ya sabemos, gracias a numerosos estudios realizados, que la música es un idioma en si mismo, es el “lenguaje de las emociones”, por tanto la musicología es muy utilizada en el aprendizaje porque nos permite también sincronizar nuestros movimientos al ritmo de la música lo que mejora todos nuestros sentidos, además genera velocidad de reacción y permite mejorar nuestros órganos motrices.

Por otro lado la musicoterapia se utiliza mucho en niños con autismo debido a la gran capacidad para conectar con ellos, y es que la música permite copiar emociones según el tempo. No hay más que ver en youtube los numerosos vídeos de bebés reaccionando a música clásica para ver que la música es el primer idioma con el que aprendemos a gestionar nuestras emociones.

-La repetición hace que te guste más:

Se trata de un fenómeno muy habitual que seguro has comprobado; una canción que casi odiabas al principio y que de tanto escucharla acabas escuchándola en tu propio tiempo de ocio. Sin embargo, lo que quizás no sabías es que el hecho de que una canción “se te pegue” puede hacer que te siga durante toda la vida. Pongamos por ejemplo la famosa canción “Bomba” de King Africa que durante un verano y medio estuvo en todas las emisoras y televisiones, más allá de sus dudosas cualidades musicales, la canción contaba con un estribillo pegadizo que nos hacía repetir la misma estructura una y otra vez.

Hace poco me di cuenta que algunas veces, al ver la palabra “bomba” en un entorno aislado (es decir, no al leer un libro o ver una película) como puede ser el nombre de una tienda de ropa, automáticamente mi cerebro recordaba ese estribillo, aunque la ropa no tenga nada que ver con la canción de King Africa y hayan pasado ya casi 20 años desde que la canción dejase de estar en los medios a todas horas. Aquí tenéis más ejemplos de este curioso fenómeno.

-Unión a través de la música:

Uno de los aspectos más estudiados de la música es su capacidad sociológica. No hay más que pensar en los himnos nacionales de la mayoría de países y ver la reacción de sus ciudadanos para determinar que es una música que une a millones de personas.

De una manera similar podemos hablar del “contagio” que produce estar en un lugar con una gran cantidad de gente disfrutando de un tipo de música. Es posible que hayas ido a ese concierto por un amigo o sin que te interese mucho, pero lo más probable es que acabes disfrutándolo casi como si de un fan se tratase. A esto se le llama el “efecto contagio” de la música y uno de los mejores ejemplos para afirmar que la música nos une. Se trata de un tema similar a cuando gana un equipo de fútbol afín a nosotros y suena la canción “We are the champions” de Queen, reconvertida en un himno en sí mismo del deporte.

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