¿Por qué el verano es una época de crisis de pareja?

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crisis de pareja

La llegada del verano trae para la mayoría pensamientos asociados con la paz, el descanso, el sol y la diversión en el tiempo libre, sin embargo también es una de las épocas del año que más crisis de pareja produce. ¿Cómo darse cuenta de ello e intentar una solución?

Aunque cueste creerlo, las tasas de divorcio se disparan al llegar el verano, una época de crisis que cuenta con varias causas, algunas internas de la propia pareja y otras externas motivadas por diversos temas relacionados con el estrés, el trabajo, personas cercanas o el propio buen tiempo. De hecho, es un fenómeno que los bufetes de abogados conocen e intentan sacar su parte con agresivas campañas de publicidad como las que se pueden ver estos días en Leganés, Madrid, con furgonetas que “fomentan” que es la hora del divorcio con precios populares, las “divorcionetas”. Pero más allá de bromas, el divorcio es un tema muy serio que ha de decidirse como última solución a un problema de pareja, y es que la mayoría de crisis de este tipo tienen solución si se conocen las herramientas adecuadas.

Entre las causas más comunes encontramos el tiempo que pasamos juntos. Si bien durante el año tenemos unos quehaceres que nos restan tiempo juntos, durante el verano los problemas que traía la relación se intensifican. La organización del tiempo libre o las vacaciones supone también un desgaste que puede hacer que surjan nuevos problemas que creíamos inexistentes. El cuidado de los niños, las labores del hogar, los pequeños choques diarios, etc. Todo contribuye a generar un malestar que puede desembocar en una crisis de pareja.

Es muy importante acudir cuanto antes a un psicólogo especialista para reconducir la relación, y no es una frase que digamos de manera gratuita, pues se estima que las parejas que acuden en los primeros dos años a una terapia pareja tienen casi un 80% más de posibilidades de arreglar sus problemas a aquellas que lo hacen pasado ese tiempo. Por eso acudir pronto cuando se empieza a tener problemas puede ser una gran ayuda.

Uno de los fundamentos de la terapia de pareja es ponerse en el lugar del otro, principalmente porque a pesar del cariño, perdemos la empatía que sentimos al vernos ante situaciones que nos molestan. Siempre hay conflictos sin resolver que uno intenta no admitir ante el otro para no empeorar la situación, por ello una tercera persona como un psicólogo puede ayudar a enmendar la situación desde una perspectiva limpia, sin prejuicios y sobre todo que no se inclina a ninguna de las partes. Una de las finalidades que se buscan es reencontrar esa empatía perdida, saber escuchar al otro y sobre todo entender sus necesidades, problemas y sentimientos.

 

Algunos consejos para empezar

Te damos una serie de ideas para intentar reconducir la situación hacia el lado positivo y recuperar la pasión o el cariño perdido. Recuerda que son sólo consejos y que las verdaderas herramientas que harán cambiar el rumbo de la relación te las dará un experto que conozca el caso particular y se adapte a vosotros.

Expresar tus sentimientos adecuadamente:

Un problema común es no saber expresar nuestros sentimientos. Es posible que digamos a nuestra pareja cómo nos sentimos y aun así la otra persona no nos entienda, de hecho, en ocasiones incluso se sentirá mal consigo mismo y en cómo lleva su parte de la relación. Es por ello importante no provocar un sentimiento de culpa en el otro ya que no nos hará ningún bien, al menos en las primeras etapas de crisis. Ocultarlo tampoco es una opción, por tanto debemos reconducir la conversación de manera que quede claro que no nos sentimos bien sin echar nada en cara.

Escuchar:

Suena fácil pero no lo es tanto. En una discusión lo normal es intentar defender unas ideas contra las de otros, si además esa discusión se produce con alguien de confianza, los nervios y la necesidad de ganar al otro se acentúan, lo que significa que no escuchamos lo que el otro nos dice ni empatizamos. Aconsejamos escuchar lo más pacíficamente posible y empatizar en todo lo que se pueda.

Esperar el momento adecuado para hablar:

Lo mejor es dejar pasar unos minutos para hablar del problema de nuevo ya más calmados. De esta forma habrá menos heridas y la cicatriz sanará antes además de ser más sencillo discutir de un problema con serenidad y mayor calma.

Tiempo para estar solos:

Una gran idea es la de pasar tiempo haciendo lo que a cada uno le guste por su cuenta, sin que estemos a todas horas con el otro ni contar todo el tiempo con ellos. Este tiempo de relax nos ayudará a centrarnos en nosotros y nuestras necesidades como personas, además de hacernos disfrutar más el tiempo que pasemos en pareja más adelante.

El método del “hoy por ti”:

Intenta hacer al menos una cosa al día por el otro. Eso te ayudará a sentirte mejor (uno de los más gratificantes sentimientos es el del altruismo) y por otro lado la otra persona sentirá cariño y sabrá que piensas en él / ella.
Si quieres saber más o necesitas información respecto a terapias o consultas de pareja, puedes escribirnos al email: info@psytel.es o bien pedir una cita presencial u online en el formulario o por teléfono en el 91 562 39 47

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