¿Por qué la gente queda atrapada por las sectas?

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 Hoy en el blog vamos a detenernos en un tema bastante peliagudo, el de las sectas y su captación. Normalmente se tiende a pensar que las personas captadas por estos grupos son fácilmente manejables y con un estado psíquico y anímico débil. Nada más lejos de la realidad, lo cierto es que el perfil más repetido de las víctimas de estos grupos suelen ser personas con gran fuerza de voluntad y convicciones que simplemente están perdidas o buscan algo en qué creer para dar un sentido a su vida. Las sectas se aprovechan de estas debilidades para apretar los “botones” correctos y crear una necesidad en sus víctimas.

Todo comienza de manera inocente:

Normalmente estos grupos se basan en el boca a boca para crecer; son por tanto amigos de amigos los que consiguen, primero de una manera bastante inocente y sin que uno se de cuenta, que conozcas sus nuevas creencias y lo positivo que está repercutiendo en su vida.

Por tanto no siempre se trata de ritos ni de meditación extraña, a veces las sectas tienen, además de una base religiosa, una fuerza de poder económico que intenta  imitar a los masones para conseguir adeptos a cambio de favores. Se dice que la cienciología en EEUU es casi un lobby de contactos por el que se ayudan a conseguir trabajos y contactos a nivel empresarial. Incluso algunos de sus miembros actúan de forma errática, como Paz de la Huerta, actriz de origen española conocida por Boardwalk empire y Enter the void que a pesar de sus comportamientos agresivos y excéntricos en los rodajes sigue teniendo ofertas de trabajo en la industria, toda una “rara avis” en una industria que parece no perdonar los escándalos, hace un año sin ir más lejos llegó a robar metraje de un documental sobre cienciología que al parecer no la dejaba en buen lugar.

 

Pero volviendo a cómo se introducen las sectas en las vidas de personas sin ninguna vinculación, lo cierto es que suelen aparecer de una manera normalizada en la que pesa mucho más los aspectos positivos de la organización sobre el posible peligro de quedar atrapado. Estos aspectos pueden ser supuestas mejoras a nivel psicológico mediante “falsos” métodos de meditación o mediante promesas de favores como parece ser el caso la cienciología en Estados Unidos. No estamos diciendo que todos estos grupos sean iguales ni mucho menos, pero todos ellos presentan una base similar: captar a la víctima con promesas o convencerlo de que la sociedad está equivocada o hay que cambiarla; en ese sentido funcionan de una forma similar a las teorías de la conspiración.

Características del líder:

En todos estos grupos siempre hay un líder, ya sea el fundador o alguien asignado, cuyas características son siempre las mismas: Un gran carisma, sobre todo a la hora de hablar y convencer a la gente, se trata de personas con una personalidad narcisista que creen y hacen creer a los demás que su papel es fundamental en el devenir del mundo, ya sea por ser el “elegido” o bien por ser alguien que va a cambiar nuestra consciencia o con unas habilidades excepcionales.

Por ejemplo, Charles Manson, el famoso criminal estadounidense, era un maestro de la manipulación, encontrar tus debilidades y utilizarlas para que les sigas o hagas lo que quieren sin que te des cuenta de esa manipulación.

La secta como producto:

Aunque en el imaginario colectivo siempre tendremos presentes las terribles imágenes de Jonestown, una secta que creía que el fin del mundo se acercaba y se suicidó en un ritual de envenenamiento en la que murieron más de 900 personas, que a día de hoy sigue siendo el mayor suicidio colectivo de la historia, o la terrible familia Manson, que buscaba la iluminación a través de los asesinatos ordenados por su líder. Lo cierto es que, quitado estos ejemplos extremos, la mayoría de sectas occidentales funcionan casi como empresas, buscan obtener el máximo beneficio del individuo (ya sea monetario, reliogioso o sexual) a cambio de ser incluido en un grupo.

De hecho, este fenómeno no es único de las sectas, mucha gente busca pertenecer a un grupo, incluso desesperadamente, la soledad y el sentimiento de no encajar con la sociedad hace que resulte muy fácil para las sectas atraer a este tipo de personas. Pero como decíamos, no sólo encontramos ejemplos de este fenómeno en las sectas; hay personas que, para sentirse aceptados en un colectivo, han llegado a contagiarse voluntariamente de SIDA (conocidos como “Bug chasers”), para así ser parte de un grupo que les acepte y al que puedan sentir pertenencia. Un hecho cuanto menos intrigante.

Pero más allá del perfil de la víctima, lo que buscan estos cultos son normalmente la riqueza a través de sus principales gestores ya sea mediante técnicas de scam o fraudes piramidales o bien manteniendo una sociedad paralela con sus propias reglas. Un caso muy de actualidad gracias al documental de Netflix “Wild Wild Country”, que analiza a lo largo de seis episodios el caso de Baghwan y los Rajneeshees, un líder espiritual indio que junto a sus seguidores se mudó a un enorme rancho en Oregón que convirtió en una ciudad y casi un “mini estado” con su propia milicia, policía etc a principios de los 80. A pesar de las promesas de ser un nuevo mesias pro-capitalista y espiritual, su objetivo era claramente el enriquecimiento, su flota de 60 rolls-royces y joyas de incalculable valor que le regalaban sus seguidores más ricos (figuras conocidas de hollywood). Entre las características del grupo estaban la meditación algo agresiva a través de una serie de pasos en los que los seguidores gritaban hasta quedar vacíos, también la vestimenta, a principio sólo el color naranja estaba permitido, después las tonalidades rojas se añadieron, también la firme creencia que tenían en “no dar la otra mejilla” si les atacaban; su ciudad estaba repleta de armas y manuales de acoso a aquellos que intentaban destruirles. Pero poco después sucedieron las más rocambolescas historias hasta que el rancho fue desmontado; desde un intento de envenenamiento con salmonela a los lugareños para que no pudiesen votar en las elecciones provinciales y que así los rajneeshees ganaran las elecciones del condado al intento de asesinato del fiscal general de EEUU, que estaba intentando deportar al líder de la secta, pasando por drogar a una cantidad indeterminada de indigentes como forma de controlarles son sólo algunos de los extraños sucesos que se dieron.

 Sorprende además que el líder, Baghwan, el arquetipo total de líder carismático, permaneciera en silencio ordenando a la secretaría realizar todas estas tareas para, cuando todos estos escándalos salieron a la luz, decir que él no sabía nada ya que estaba en voto de silencio, una solución que sin embargo no salió como él esperaba y tuvo que intentar escapar en avión en una persecución a lo largo de todo el país.

Este es sólo un ejemplo de secta moderna que se extiende rápidamente, buscando a personas que buscan dar un significado a su vida. Estas sectas convierten el producto que estas personas demandan en un servicio espiritual no muy diferente de cualquier producto que podemos comprar para saciar nuestras necesidades, con la diferencia que este proceso puede acabar con la estabilidad física y emocional del incauto comprador.

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