La psicología en las entrevistas de trabajo

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Antes o después, todos pasamos por ello. Se trata de las entrevistas de trabajo. A la hora de buscar un puesto de trabajo puede que los nervios nos jueguen una mala pasada o bien que pensemos no estar lo suficientemente capacitados para el puesto en cuestión (o que lo estemos demasiado, nunca se sabe).

En cualquier caso, no todo el mundo sabe venderse igual de bien para que el entrevistador sepa objetivamente quién es el más adecuado para el puesto más que por intuición. Por ello queremos daros una serie de recomendaciones así como ideas a tener en cuenta a la hora de realizar una entrevista.

Hay que tener en cuenta que muchos entrevistadores creen que pueden “leer” a los aspirantes en la manera en que saben si ese candidato es bueno o no para el puesto, sin embargo este es uno de los principales problemas de las empresas de recursos humanos, la creencia que pueden detectar quién intenta falsear información o no, algo muy difícil de saber con un sólo contacto con esa persona en un contexto que además es extraño para ella, por tanto, esta táctica suele llevar a errores. Según varios estudios realizados en EEUU, las decisiones basadas en la intuición o en la sensación de saber quién miente y quién no en las entrevistas de trabajo suelen ser incorrectas, ya que los entrevistadores muchas veces no tienen en cuenta el contexto de la entrevista lo suficiente y puede malinterpretar ciertos signos, al fin y al cabo todos somos humanos.

Estos errores se basan fundamentalmente en seguir un guión de entrevista típico, que evalúa más a la persona que a sus habilidades, por ejemplo las típicas preguntas de “¿cuáles son tus debilidades?”, aunque pueda parecer una buena evaluación sobre la honestidad del entrevistado, en la mayoría de ocasiones es una pregunta que sólo nos permite evaluar si el aspirante se ha preparado la entrevista o no. Ya que si estamos ante un puesto, por ejemplo, de informático, no tiene mucho sentido preguntar las debilidades de uno, nadie en su sano juicio contestará que “le gusta llegar tarde al trabajo” por ejemplo. En su lugar el entrevistador debe fijarse en las tareas que estas personas van a realizar y preguntar por cómo se sienten ante esas tareas y si se consideran cualificados o con suficiente conocimiento para llevarlas a cabo, las fortalezas o debilidades son ciertamente un signo de que el entrevistador no se ha preparado a fondo sus preguntas para las entrevistas de trabajo.

Haz de tu curriculum una narrativa

Las historias son mucho más potentes que simples datos que arrojamos al entrevistador sobre lo buenos que somos, es decir, es mucho más efectivo prepararse la entrevista de una forma orgánica, utilizando nuestros puntos fuertes y experiencia en forma de storytelling, como si estuviesemos contando la novela de nuestra vida laboral y cómo hemos evolucionado. Tener esto en cuenta hará ganar muchos puntos de cara al entrevistador, siempre y cuando sea una historia bien hilvanada y sin agujeros.

Como seres humanos, tendemos a recordar mucho mejor las historias de vida que simples respuestas a preguntas. Por supuesto el formato te obligará a acotar tus respuestas a lo que te pidan, pero si ya conoces tu vida laboral como si contases una narrativa con su principio, nudo y desenlace, por tanto ante una pregunta cualquiera como ¿cuál es tu mayor decepción laboral? Puedes utilizar tu pasado y futuro para relanzar la respuesta siempre poniendo énfasis en los puntos fuertes de tu historia, utiliza el storytelling, por ejemplo de cómo te diste cuenta de algo que hacías mal y lo superaste o bien cómo te recompusiste después de esa decepción, es importante en una entrevista reafirmar que eres una persona que sabe resolver conflictos y que no le importa reconocer que ha tenido momentos no tan buenos pero sin especificar ni entrar en ellos.

La entrevista, mejor un martes a las 10 de la mañana.

Y te preguntarás, ¿por qué? La reputada escritora de recursos humanos Kate Parham recomienda que los martes a las 10 de la mañana es el momento idóneo para elegir (si puedes) cuando quieres que te entrevisten. El motivo es que el entrevistador estará más relajada en ese momento, hay que evitar momentos cercanos a los meetings matinales, que por cierto suelen ser los martes a primera hora, además, los procesos de selección suelen empezar los lunes, siendo éstos los más concienzudos y difíciles, con lo que los martes los encargados ya están más relajados.

Utiliza Google alerts antes de la entrevista.

Una de las cosas que más valoran las personas de recursos humanos es el conocimiento de la empresa, por tanto además de tu investigación rutinaria, puedes incluir en google alerts la palabra de la empresa, de manera que encontrarás toda la nueva información que vaya surgiendo de aquí al día de la entrevista y acabarás conociendo de primera mano toda la información incluso minutos antes de que empiece, lo que puede ser un gran as en la manga si, digamos, justo ese día ha habido una noticia importante.

La importancia de la imagen.

Aunque esto daría para un artículo en sí mismo, hay que tener claro que la primera impresión sólo se tiene una vez, y es muy importante a nivel psicológico que proyectes una buena imagen que conecte con la empresa. El color de la ropa es fundamental, aunque para empresas de oficinas se recomienda siempre tanto para hombre como mujer llevar traje lo más clásico posible, puede haber alguna distinción particular que llame la atención. Por ejemplo, puede ser interesante si una empresa tiene un color corporativo verde llevar algún complemento de ese color a las entrevistas de trabajo.

En cualquier caso y hablando de colores, los tonos claros siempre denotan más limpieza y organización que los oscuros, pero los oscuros denotan profesionalidad. Lo principal es que te olvides de tonos marrones, pues es un color que denota dependencia y pasividad.

Por otro lado si se trata de un empleo más “casual” está bien ser formal dentro de lo posible, pero intentando ser juvenil o incluso “sport”.

Además de la vestimenta, la imagen es también cómo nos movemos y la seguridad en nosotros mismos. Es fundamental mantener mirar a los ojos de la otra persona y sentirse a gusto haciéndolo, transferir honestidad a través de la mirada y los gestos es muy importante de cara a cómo nos van a juzgar sin conocernos de manera que recomendamos hacerlo.

Intenta buscar actitudes similares a la otra persona.

Según la hipótesis sobre la atracción de similaridad, nos reforzamos ante la idea que la otra persona con la que hablamos tiene un paralelismo con nosotros en cuanto a inquietudes, ideas o incluso preferencias de entretenimiento. Si a la hora de realizar la entrevista sale un tema en que ambos coincidan, intenta reforzarlo sin caer en la repetición para que la otra persona te vea como alguien más cercano y con intereses parecidos, lo que hará que ganes muchos puntos.

 Esperamos haberte ayudado a definir qué hacer en las entrevistas de trabajo, si tienes más preguntas o quieres consultar cualquier tema, contacta con nosotros en info@psytel.es

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