Qué es el síndrome del trabajador quemado o burnout

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burnout trabajador quemado 

Aunque aún estamos en periodo de vacaciones y a algunos aún les queda bastante para volver a la rutina diaria, para otros ya se ha producido la vuelta al trabajo. Hace sólo unos meses la OMS incluyó el “burnout” o síndrome del trabajador quemado dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) y que supone un trastorno relacionado con el estrés y la ansiedad tanto de personas que trabajan como con desempleados.

 El nombre de “síndrome del trabajador quemado” hace referencia a un desgaste emocional relacionado con el trabajo a nivel crónico. Los expertos estiman que afecta a un 10% de la población mundial y cerca del 2% serían los más graves. Entre otros aspectos cabe destacar que hablamos de casos en los que el estrés y el desgaste se ha convertido en algo crónico. Ya que se estima que hasta un 63% de los trabajadores cree que la carga de trabajo que realiza es excesiva.

¿Cuáles son sus síntomas?

Para el diagnóstico de burnout hay numerosos estudios que discrepan entre los síntomas básicos pero genéricamente podemos determinar que una sensación de falta de energía, la despersonalización del trabajo o un desapego emocional de éste y una sensación de falta de realización son los síntomas más claros de que tenemos un problema con el trabajo que realizamos. Además, a estos casos se les une una baja autosuficiencia y autoestima o bien una insatisfacción con la vida. En general, esta declaración de la OMS como enfermedad laboral ayudará a dar más visibilidad y sobre todo a valorarla por sí misma y no como síntomas relacionados con la vida persona de uno.

 En definitiva, la ansiedad, sensación de tristeza o depresión y ciertos grados de ira en la persona hacen mella en convertir este síndrome en algo crónico. En ese sentido cabe destacar que los oficios de atención a personas como médicos, enfermeras u hostelería suelen presentar un mayor grado de problemas a la hora de gestionar adecuadamente las emociones, siendo la tensión uno de los problemas habituales.

La despersonalización

 Siempre hemos oído aquello de que nos debe gustar lo que hacemos, pues al pasar tantas horas al día en un trabajo el que nos guste lo que hacemos se vuelve fundamental, sin embargo incluso aunque nos guste lo que hacemos intervienen factores que pueden echarnos para atrás, como la carga de trabajo, los clientes o compañeros etc. Cuando este estado se convierte en algo crónico tendemos a despersonalizar las tareas, es decir, aquello que nos llenaba y que nos gustaba se vuelve tedioso o algo que no va con nosotros, tratamos con frialdad a aquellos que nos rodean en el trabajo, bajamos nuestra productividad y la sensación de bienestar o realización, lo que lleva inevitablemente a pensamientos negativos tanto de uno mismo (la falta de autoestima que comentábamos más arriba y sensación de que no valemos para lo que hacemos).

En España, el burnout no es una enfermedad profesional, pero hay sentencias que lo reconocen como un accidente de trabajo. Normalmente suelen generarse bajas de trabajo debido al estrés pero sigue pendiente ser tratado como un tema legislativo en sí mismo.

 En Psytel podemos ayudarte y establecer una serie de medidas para evitar problemas crónicos o eventuales relacionados con el trabajo. Contacta con nosotros para más información o pide una cita.

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