Reconectar con la pareja

| |

Alrededor de 100.000 parejas al año  deciden  terminar con su relación tras estar una media de 17 años compartiendo sus vidas. La media de edad a la hora de tomar la decisión en la ruptura fue aproximadamente de 45 años, en ambos sexos.

Estos datos nos muestran una conclusión determinante, y es que la convivencia, el día a día, trae como consecuencia el desgaste irremediable, de la relación de la pareja.

Desgaste que se puede evitar identificando el deterioro con tiempo, poniendo remedio antes de que mine la relación del todo sin que se puedan reconstruir las piezas que un día encajaron a la perfección mostrando una estructura inalterable y sólida.

No siempre las piezas vuelven a encajar y un miembro de la pareja o los dos, deciden seguir su aventura de vida por otros caminos, convencidos de que la ruptura traerá nuevas oportunidades  de crecimiento personal en sus vidas. Pero otras veces se podrá salvar saliendo más reforzado aportando al sistema de la pareja un color y matiz diferente, una madurez emocional que no tenían antes de superar la crisis.

El maestro Erich Fromm en su libro “El arte de amar”, nos enseña sabias palabras sobre el amor, concluye, que es una fuerza transformadora que requiere conciencia y no conformismo, que grita creatividad y no pasividad.

Cuántas veces hemos escuchado que una planta necesita riego todos los días para que permanezca en su esplendor…

Superar una crisis es un aprendizaje para ambos, sin duda en muchas ocasiones la pareja saldrá  fortalecida.

¿Cómo ayudar a las parejas que se sienten lejos, frías y han perdido esa conexión de la que antes lucían con orgullo?.

Una pareja que se ha desconectado, es una pareja que ya no se comunica. Antes hablaban de todo, compartían experiencias, dialogaban y jugaban con sus palabras. Cuando hay desconexión en la comunicación son capaces de volver del trabajo, involucrarse en las tareas de casa o con los hijos en el caso que los tengan, o llenan los espacios de pareja con el trabajo o las aficiones personales. La pareja es capaz de irse a la cama sin mediar palabra. No hay comunicación, no hay diálogo y complicidad.

Es necesario hablar las cosas, contárselas a tu pareja, los miedos, las inseguridades, las cosas del día a día. Hay que hablar de todo…, como en otras etapas en las que el diálogo era sólido.

Construir en la confianza es necesario para reconectar. Algunas personas por sus propias inseguridades o porque tiene motivos reales deja de confiar en su pareja. Hay que ver la situación de cada pareja, pero si queremos seguir adelante hay que volver a confiar en el otro.

El resultado de una infidelidad es uno de los motivos principales de la pérdida de confianza, y algunas veces,  puede ser el resultado de una relación ya muy deteriorada no siendo la infidelidad el motivo real de la ruptura de la pareja pero si el detonante.

El respeto hacia uno mismo, el quererse uno mismo para respetar y amar a los demás. Es muy fácil despreciar y no respetar a mi pareja si yo no me siento bien conmigo mismo, toda la frustración e ira interna es proyectada con fuerza en el otro. Es fundamental basar la relación de pareja en el respeto. Pero sólo si me respeto a mí mismo, si soy conocedor de mis maravillas personales puedo construir y multiplicar en la relación de pareja.

No puedo basar mi felicidad ni ocupar los vacíos que siento, con la compañía de los demás. En este caso no estoy construyendo, necesito del otro para respirar y baso mi relación en la dependencia. Tengo que disfrutar conmigo mismo, en un proceso de autoconocimiento personal que haga posible que ofrezca a mi relación de pareja el factor multiplicador necesario para que se desarrolle y crezca sana.

Las parejas que hacen todo absolutamente todo juntos se han olvidado de ellos mismos.

La pasión del principio se transforma en intimidad y compromiso. Muchas parejas, manifiestan que han perdido la pasión. Pero con el tiempo es totalmente normal que pasemos de la atracción desmedida del principio por el reposo y el cariño mutuo. Y es que los humanos evolutivamente no estamos hecho para tener una relación toda nuestra vida, son aspectos culturales y de orden social los que inevitablemente nos marcan el camino de la estabilidad con una única persona (al menos en la cultura occidental).

Es importante realizar actividades juntos que reactiven la atracción por el otro, no dejarse como persona e ir cultivándose uno mismo. En otras palabras, reconectar.

¡Tenemos que seguir avanzando en nuestro aprendizaje personal!.

El dejarnos como personas, solo por el hecho de que hemos conseguido pareja es un error.
Tenemos que cuidarnos, alimentarnos de forma saludable y hacer ejercicio físico para sentirnos bien con nosotros mismos. Y cultivar nuestra mente con nuestras inquietudes y motivaciones.

Y aunque la impulsividad y la búsqueda casi obsesiva del otro en un plano sexual del principio va desapareciendo con el tiempo, se transforma en algo más sosegado, dando a la pareja una seguridad real.

No dejemos de comunicarnos, con mucho respeto hacia el otro y con un fuerte compromiso.

No olvidemos que para volver a conectar con nuestra pareja, tenemos que estar primero conectados con nosotros mismos, en caso contrario, nunca vamos a poder construir, y una relación sana, necesita del factor multiplicador.

Un psicólogo siempre puede ayudarte a conseguirlo, darte pautas e indagar de un modo conjunto las soluciones. Conecta contigo mism@ y con tu pareja.

¿Buscas una experiencia perfecta de pareja en casa?

Una experiencia perfecta con tu pareja en casa

Las cajas de actividades y productos más mágicas para parejas

Anterior

La gatoterapia existe, y puede ser muy beneficiosa

Qué hay de verdad en la ley de atracción

Siguiente

Deja un comentario