El síndrome de la tumbona será más grave estas vacaciones

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Todos los años hay un motor que nos lleva cuando estamos inmersos en nuestra rutina diaria. Las vacaciones, qué haremos cuando lleguen y donde iremos cuando por fin tengamos esos días libres. Por desgracia nuestro cuerpo no está preparado para pasar de 100 a 0 en sólo unos días y de ahí surgen problemas como el conocido “síndrome de la tumbona”.

Un síndrome que no es pre ni postvacacional.

 Aunque no se hable tanto del “síndrome de la tumbona” como del postvacacional, este surge cada año y es incluso peor para nuestra psique que el que aparece al terminar las vacaciones.

 Es posible que lo hayas sufrido sin saberlo. Después de trabajar todo el año llegan las ansiadas vacaciones y justo al empezar te pones malo de alguna forma. Fiebre, malestar de estómago, dolor de espalda… se manifiesta de muchas maneras pero las causas suelen ser las mismas.

 El origen de este mal está en cómo desarrollamos nuestro tiempo libre durante todo el año, si no hemos sabido gestionar nuestro tiempo libre, teniendo ocio de vez en cuando, somos más propensos a tener el síndrome de la tumbona. ¿Por qué?

 Principalmente porque nuestro cuerpo se acostumbra a una rutina que de repente se aplaza, el estrés crece, sobre todo ante la sensación de no saber qué nos vamos a encontrar a la vuelta y nuestro sistema inmunológico se ve afectado por ello, por eso somos más propensos a ponernos enfermos nada más empezar las vacaciones.

 De hecho, los que más lo sufren son autónomos y ejecutivos que les resulta más difícil desconectar de su trabajo a lo largo del año.

 Pero también aquellas personas que no han sabido gestionar bien su tiempo libre y han estado dejándolo todo para las ansiadas vacaciones, lo que genera estrés en el cuerpo ante la necesidad de parar de golpe y empezar a disfrutar aún si no se está preparado para ello.

Cambiar el ritmo y no sufrir en el intento

 La aceleración final que suele producirse en los últimos días de trabajo antes del parón veraniego suele ser un peligro para el sujeto. La tensión se acumula y tiene que salir por algún sitio, lo peor es que lo hace justo cuando estamos por fin en nuestro ansiado destino, generando crisis de ansiedad, pequeñas depresiones o insatisfacción general a tan sólo unos días después de empezarlas.

 Esto es un gran problema ya que nos impide descansar como debiéramos y además puede incurrir en otros males a largo plazo como depresión ya que nos sitúa en un escenario de insatisfacción en el que ni siquiera las vacaciones suponen un remilgo de paz.

Además de todo esto, este año está habiendo un caldo de cultivo especialmente grave debido a la crisis del covid-19. El hecho de no haber podido realizar planes ni tampoco disfrutar de grandes dosis de ocio fuera de casa es sin duda un caldo de cultivo para sufrir ahora que llega el momento de tener tiempo libre de verdad.

 Está claro que la cuarentena nos ha impedido disfrutar de muchos planes y ahora es el momento de vivirlos, sin embargo, el síndrome de la tumbona también puede hacer mella con el efecto contrario, es decir, de no hacer nada o poco, a ponernos a aprovechar las vacaciones también puede generar ansiedad fácilmente y llevarnos a una sintomatología parecida a la de parar de golpe.

Es por ello que recomendamos sobre todo seguir unas pautas diarias como hacer ejercicio, dedicar al menos una hora a algo que nos guste, no algo que nos impongamos como aprender un idioma sino disfrutar de una película o tocar el instrumento que nos encanta.

Por otro lado, quizás es un buen momento para recuperar amistades, volver a quedar con personas que hace mucho tiempo que no ves y sobre todo recordar que durante las vacaciones sólo debemos permitir la interrupción por problemas familiares y nada más, ni trabajo ni problemas de amigos ni nada.

Si crees que sufres o vas a sufrir el síndrome de la tumbona, no dudes en contactar directamente con nosotros de manera que podremos darte las pautas lo antes posible en el teléfono:  91 562 39 47 o  638 89 35 47 (para Whatsapp)  o bien en el email: info@psytel.es

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