¿Sueles posponer las tareas o los planes? Quizás estés procrastinando

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Procrastinar no significa únicamente posponer algo, sino posponerlo irracionalmente. Es decir, posponer tareas de forma voluntaria a pesar de saber que ese retraso nos perjudicará.

Una persona procrastinadora es aquella que lo deja todo para el último momento teniendo que terminar las cosas a última hora, es actuar en contra de lo que nos conviene, es dejar actividades importantes por otras más irrelevantes o agradables…

¿Quieres saber si eres un procrastinador? Si respondes mayoritariamente sí a las siguientes preguntas probablemente lo seas:

  • ¿Pospones lo que tienes que hacer más de lo razonable?
  • ¿Te lamentas de no haber hecho antes lo que hay que hacer?
  • ¿Hay aspectos de tu vida que dejas para otro momento aun sabiendo que no deberías hacerlo?
  • ¿Pospones las cosas hasta el punto de que tu bienestar o tu eficiencia se resienten innecesariamente?
  • Cuando deberías estar haciendo una cosa, ¿te pones a hacer otra?

No debes preocuparte si eres un procrastinador, ya que la mayoría de la gente lo somos en un grado u otro. Nuestro objetivo es que seamos conscientes y que podamos desarrollar estrategias para evitarlo en la medida de lo posible.

Hay tres tipos de procrastinador: por evitación, debido al miedo a fracasar; por activación, se aplaza la tarea hasta que no hay más remedio que hacerla; por indecisión, nos perdemos en cómo es la mejor forma de hacer las tareas sin llegar a tomar una decisión. Todos podemos ser los tres tipos en función de la situación.

Quizás te estés preguntando por qué procrastinamos. La explicación es relativamente sencilla. Tendemos a hacer las tareas que nos dan refuerzos inmediatos, es decir, tareas placenteras a corto plazo. Esto se produce por una lucha entre el sistema límbico (parte responsable del placer) y la corteza prefrontal (responsable de la planificación) de nuestro cerebro. Cuando gana el sistema límbico, nos dejamos llevar por el placer y las gratificaciones inmediatas, posponiendo las cosas importantes menos placenteras, difíciles o aburridas.

Hay distintas estrategias que podemos utilizar para evitar procrastinar. A continuación se presentan 6:

  • Piensa en las consecuencias de dejar las tareas sin hacer, siendo así más consciente de la importancia de realizarlas.
  • Cree en las propias capacidades para iniciar las tareas, sintiéndote más capaz y válido para realizarlas y evitando el tipo de procrastinación por evitación.
  • Haz una lista con los obstáculos que te impiden empezar y trata de hacerles frente, buscando las estrategias y las opciones que te permitan afrontarlos con éxito.
  • Intenta unir lo que te gusta y lo que no te gusta, haciendo la tarea mucho más agradable; por ejemplo, podemos recoger la habitación escuchando música que nos guste.
  • Busca apoyo, para que te animen a hacerlo, para que te ayuden o incluso solamente para que te acompañen.
  • Visualiza los beneficios de realizar la tarea y cómo te generará una sensación de bienestar.
  • La organización y la planificación de tu día a día es importante. Coge tu lista de tareas y comienza a hacerlas. Si alguna te parece complicada, divídela en pasos más sencillos. Plasma la tarea en un papel y divídela en partes más asequibles y ve avanzando poco a poco, de forma de que te acerques progresivamente a la meta.
  • Busca un espacio libre de distracciones, a ser posible donde tengas sólo lo necesario para realizar la tarea, y donde puedas dejar el móvil fuera o ponerlo en modo avión.
  • Clasificar las tareas entre urgentes y no urgentes, y dentro de cada una de estas, entre importantes y no importantes. A continuación se incluye una tabla para entender mejor esta estrategia.

 

procrastinar

 

En el caso de que se trate de una tarea importante y urgente, ¡Hazlo!.

Si es una tarea importante, pero NO urgente, planifica y organiza para hacerlo.

Si se trata de una tarea urgente, pero NO importante, delega.

Por último, si es una tarea NO importante y NO urgente, ponlo al final de la lista. Probablemente puedas descartarlo.

 

Ahora es tú turno, pon en práctica estas estrategias y… ¡No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy!

 

ESCRITO POR Blanca Bueno Murillo y Cristina Ruíz Gómez- Pérez.

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