Tener ansiedad en vacaciones

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 Se trata de un problema más común del que parece. Nos pasamos el año esperando la fecha de inicio de nuestras ansiadas vacaciones para darnos cuenta que somos incapaces de disfrutarlas como habíamos pensado. La ansiedad en vacaciones puede presentarse en cualquier persona, lleve esta una vida ajetreada, estresada o tranquila, nos puede pasar a todos. ¿Por qué se produce este fenómeno?

 Como ya hemos tratado anteriormente, muchas personas no pueden disfrutar las vacaciones. Los factores pueden ser internos o externos pero el problema radica en cómo gestionamos estos problemas para que nos afecten lo menos posible. En contra de la creencia popular, los síntomas de ansiedad no necesariamente aparecen en momentos de estrés, sino que durante épocas de calma o sin preocupaciones es cuando puede aparecer y hacernos más daño al tener más tiempo libre para preocuparnos por ello.

 Hay que entender que nuestro cerebro está acostumbrado a un gran nivel de actividad diaria, por tanto las vacaciones suponen un tiempo de relax para el que, sin saberlo, puede que no estemos preparados. A este efecto interviene también el fenómeno del “objetivo cumplido”; se trata cuando durante todo el año tenemos varios eventos que esperamos con ganas como puede ser alguna celebración o viaje, pero que cuando se producen sentimos un vacío en el horizonte que no sabemos cómo llenar. Además, salir de la rutina y del estar ocupado a diario puede desatar pensamientos de los que hemos intentado huir en el trabajo.

Enfocándonos en las causas:

Uno de los mejores remedios para la ansiedad en vacaciones es detectar qué es lo que nos la produce, pueden ser compromisos, personas, situaciones o pensamientos que nos inciden de manera negativa. El primer paso para la solución es identificar exactamente por qué nos encontramos así. En ocasiones debemos acudir a un especialista que nos ayude a encontrar el origen ya que no siempre está claro cuál puede ser la causa.

El gran problema es poder prevenir con tiempo, y es que la mayoría de los perfiles muestran una conexión en este punto; no son capaces de predecir que van a sufrir ansiedad durante sus vacaciones. Uno de los principales focos es el trabajo, pensar en la vuelta y saber qué tareas vas a tener que realizar e incluso planificar en tu mente esa vuelta. La imposibilidad de dejar atrás la rutina diaria puede incidir en que no disfrutemos de esos días libres.

Otros factores externos pueden ser el pensar que algo malo va a pasar. Se trata de pensamientos en su mayoría irracionales y que no tienen base real para que tengamos miedo, como por ejemplo pensar que el avión se va a caer (a pesar que los estudios revelan que es el medio de transporte más seguro con diferencia) o que sufrirás un robo o un accidente. Se trata en realidad de un mecanismo de defensa que se presenta ante nuevas situaciones, por muy excitantes y divertidas que estas sean, al viajar nos encaminamos a terreno desconocido, lejos de nuestra zona de confort, sin personas que conozcamos más allá de nuestro hotel y con, probablemente, gran desconocimiento geográfico. Sin embargo, todo ello no son más que refuerzos de nuestra ansiedad, de carácter emocional y de inseguridad y no debemos centrarnos en ellos ya que no tienen base racional.

Por ejemplo, si viajamos con niños o con familiares, tenemos que estar atentos a ellos de una u otra manera. Además, en el caso de viajar con los cuñados o los suegros, mantener la imagen puede ser una tarea adicional, pues siempre se está más atento a las opiniones de éstos y pueden despertarse viejas rencillas. Por tanto todo este estrés adicional al que nos enfrentamos en vacaciones puede ayudar a que nuestro estado de ánimo sea más irascible.

Tiempo para uno mismo:

Todo esto nos lleva a un tema complicado y cuya resolución depende en gran medida de la carga emocional de cada uno ya que puede variar de persona a persona. Debes encontrar tiempo para ti mismo, no hay duda que desestresa y te ayuda a saber mejor lo que realmente quieres.

Aquí las recomendaciones varían ya que muchos sentirán que necesitan estar más con alguien durante sus vacaciones, trabajar en su pareja o disfrutar en compañía mientras que otros necesitarán más tiempo a solas. Por ejemplo pasar un sólo día de todas nuestras vacaciones por nuestra cuenta visitando alguna ciudad puede ayudar a conocerte mejor, planear sin pensar en nadie ni nada más que en lo que tú quieres y disfrutar a tu aire.

Esto no significa que no podamos disfrutar de momentos en compañía, al contrario. Sin embargo debemos ser capaces de encontrar nuestro momento para nosotros mismos, descubrir lo que nos haga felices y reforzarlo. Esperamos haber ayudado a reducir la ansiedad en vacaciones con estos consejos.

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