Tener más éxito en las tareas depende de cuándo las hagas

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ritmo

Todos tenemos un cronotipo particular con el que vivimos, una tendencia a estar más lúcidos a ciertas horas del día. Por ejemplo, la mayoría de la población tiene problemas para despertarse por la mañana y les cuesta más concentrarse a primera hora de la mañana, otros en cambio son los llamados búhos, que se concentran mejor por la noche. Lo cierto es que cada uno tiene una tendencia a estar más lúcido a lo largo del día. ¿Por qué?

 

El cronotipo del que hablábamos influye en cómo utilizamos nuestras capacidades a ciertas horas para tomar decisiones. A lo largo del día todos experimentamos tres fases: el pico de lucidez, una caída y la recuperación. En el pico es cuando más lúcidos estamos y debemos darnos cuenta de cuándo se produce este momento para tomar decisiones, en la etapa de caída por contra podemos notar que nuestro cerebro tiene más confusión o piensa las cosas mucho más. Estas etapas se dan a lo largo del día de manera distinta en cada uno.

 

Por todo ello y de manera generalizada podemos decir que es fundamental realizar las tareas más complicadas por la mañana. Por ejemplo un examen o las tareas más complejas de nuestro trabajo. Estas tareas requieren de lucidez y sobre todo estar atentos a lo que hacemos. Los estudios sin embargo afirman que la mente es mucho más creativa por la tarde o en la llamada fase de “caída” ya que estamos mucho más relajados, conectamos ideas y somos mucho más originales, son los momentos que debemos usar para pensar en nosotros y nuestros problemas. La última fase en cambio suele venir por la tarde/noche y suele ser un mal momento para tomar decisiones. ¿No os ha pasado nunca que habéis comprado algo por la noche y os habéis arrepentido por la mañana?. El hipotálamo está mucho más activo de noche y nuestra toma de decisiones está alterada por el cansancio, la necesidad de recompensa después de haber pasado el día y una sensación de intentar disfrutar de los últimos momentos antes de dormir.

 

Por qué es importante conocer tu cronotipo

 

Los cronotipos son las variaciones de los ritmos circadianos. Estos ritmos son interiores de cada uno y se refieren al ritmo de cada uno a lo largo del día. Por ejemplo las personas que trabajan en turnos de noche tienen el ritmo circadiano alterado, por eso se suele decir comúnmente que suelen sufrir enfermedades cardiacas a la larga, además de los problemas a la hora de ajustarse a los ritmos habituales a la hora de dormir. Aunque se puede “aprender” a cambiar nuestros horarios para ajustarnos a nuestras necesidades, lo cierto es que nuestro ritmo es genético y depende de procesos hormonales como la melatonina. Por ello para muchas personas es muy difícil adaptarse a ciertos horarios mientras que otras lo tienen como algo intrínseco.

 

Saber en qué momento del día nuestro cuerpo está más despierto para realizar según qué actividad es muy importante para estar preparados para afrontar y organizar nuestras tareas diarias. Si eres una persona con cronotipo que se encuentra más cómodo por la tarde y tienes que realizar una tarea importante, quizás levantarte temprano no sea tan buena idea, pero sí acostarte un poco más tarde. De manera general podemos afirmar que por la mañana es cuando más energía tenemos mientras que justo antes de la hora de la siesta es cuando tenemos la primera caída fuerte del día.

 

Pero no siempre es así, si somos personas vespertinas y trabajamos por la mañana, es muy probable que la empresa esté desperdiciando nuestro talento y productividad, si se trabaja por turnos es probable que no se sea igual de productivo a distintas horas, por eso es importante que la empresa dé cierta estabilidad de horarios y juegue demasiado con nuestro ritmo circadiano. Esas personas habrán notado que aquellos que trabajan de noche suelen estar de peor humor o criticando más todas las acciones que los que trabajan de día o lo mismo para aquellos que les cuesta madrugar. Es el resultado de estar en una hora que no es la tuya.

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