Unas vacaciones atípicas

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Teletrabajo, vacaciones donde no preveíamos, cuando no teníamos planeado, con mascarilla y con restricciones. ¿Cómo superaremos este periodo vacacional?

La crisis provocada por el coronavirus ha trastocado los planes vacacionales para muchas personas y familias, en mayor o menor medida. ¿Viajes al extranjero? ¿Ir a la playa a la hora que queramos y poder pasar? Van a ser opciones que vamos a tener difícil, o que habrá que afrontar con restricciones. 

Es posible que nos encontremos ante la situación de que nuestra empresa nos “anime” a coger las vacaciones en un periodo que no queríamos; también puede ser que, una vez implantado el teletrabajo, nos resulte más difícil desconectar y centrarnos en las vacaciones.

O, quizás, te encuentres en un modo de negación, en el que no sabes cómo empezar a organizar las vacaciones, o no aceptes que no vas a tener las vacaciones soñadas para este año.

En este post trataremos de darte algunos consejos para poder superar (y disfrutar) de estas vacaciones.

¡Quiero mis vacaciones soñadas!

Por desgracia, esto no va a ser posible este año. Para superar este pensamiento, debemos ponernos en una posición de aceptación de la realidad, de bienvenida al momento presente tal cual es, en lugar de como nos gustaría que fuera. 

Lógicamente, nos gustaría poder viajar sin limitaciones y sin llevar la a veces engorrosa mascarilla; sin embargo, no podemos evitar esta situación. En lugar de darle vueltas a lo que podríamos haber hecho este año si nos hubiesen dejado viajar cuando queríamos, nos conviene adoptar una posición de acción. No podremos tener las vacaciones de nuestros sueños, pero ¿qué tengo en mi mano para hacer de estas unas buenas vacaciones?

Pongamos un ejemplo. Imaginemos que estamos yendo a la montaña a hacer senderismo. De repente, comienza a llover tanto que resulta imposible continuar con la ruta. Podemos enfadarnos, y estamos en nuestro derecho, por el revés que estamos sufriendo. Sin embargo, pasado esto, tenemos dos opciones: enfurruñarnos y estar de mal humor todo el día o comenzar a barajar las opciones que tenemos para disfrutar, aun así, del día que tenemos por delante. Para esto último, debemos centrarnos en lo que nos importa. Quizás vine para disfrutar de un buen día con la familia o con los amigos. ¿Hay aún formas de hacerlo? Una charla en una cafetería cercana sería una solución. ¿Podemos convertir en una aventura la vuelta en busca de cobijo?

Este es un ejemplo de cómo afrontar las cosas según nos son dadas. La lección que sacamos de aquí es que debemos aceptar la realidad como nos viene; a partir de ahí, nos pondremos en acción. 

Ahora, habiendo aceptado la realidad, ¿cuáles son mis opciones vacacionales? Para esto, el siguiente paso te puede ayudar.

Elegir mi destino

Una vez estamos en disposición de actuar y de elegir el mejor destino para nosotros dadas las circunstancias, podemos ayudarnos de una serie de pasos que hará que tomemos la mejor de las decisiones sobre nuestro lugar de vacaciones:

  1. Definir el “problema”: nos referimos con esto a las características que ha de tener nuestro destino dadas las circunstancias (quiero ir a la playa, pero no me gustan demasiado las aglomeraciones en esta situación; quiero ir a un hotel de cinco estrellas, pero tengo el dinero justo).
  2. Posibles soluciones al problema: no debemos limitarnos, sino ser creativos. No se trata de juzgar la decisión, solo de proponerlas. Siguiendo el primer ejemplo anterior, posibles soluciones serían: aceptar que va a haber gente; no ir a la playa, sino a la montaña; elegir una playa que tienda a estar poco concurrida; ir a la playa que me gusta, a hora tempranas.
  3. Pros y contras: ahora, llega el momento de juzgar las soluciones que se nos ocurrieron en el paso anterior. Para ello, debemos guiarnos por criterios racionales, pero también subjetivos: la decisión que mejor nos haga sentir.
  4. Ponernos en marcha: ¡ha llegado la hora de reservar alojamiento y de preparar la maleta!

En caso de que sobre la marcha nos demos cuenta de que la opción elegida no es la mejor, revaloraremos la situación y repetiremos el proceso.

Desconectar y vivir las vacaciones

Con la implementación del teletrabajo, es posible que nos resulte más difícil desconectar de todo lo que rodea a nuestro ejercicio profesional. El hecho de tener un espacio propio para realizar las actividades laborales ayuda a que, al salir de este, la desconexión sea más eficiente. Este lugar antes era el edificio en el que trabajábamos, pero ahora es nuestra casa. Utilizamos nuestro ordenador personal y no el de la empresa y quizás recibamos las llamadas en nuestro móvil, lo que tampoco ayuda a la desconexión.

El distanciamiento del lugar del trabajo se ha demostrado relacionado con el bienestar que siente el individuo. Este distanciamiento nos permite volver a equilibrarnos y a regular el estrés que genera el entorno laboral. Además, se relaciona con la ausencia de depresión, ansiedad, insomnio, etc. 

En este distanciamiento diferenciamos la parte física y la psicológica. Para la primera, es útil marcarnos unos tiempos para dejar de lado los instrumentos con los que trabajamos, que suelen ser el ordenador y el móvil. Para ello, podemos comenzar por irnos marcando unos horarios e ir reduciendo el tiempo que pasamos con el móvil, así como restringir su uso a un lugar concreto. Por ejemplo, si queremos usarlo, puede ser como máximo una hora y, además, únicamente en la recepción del hotel. No lo utilizaremos en la playa, ni cuando se esté con la familia. Se irá reduciendo el tiempo poco a poco. ¡No hemos de olvidarnos de premiarnos por los objetivos cumplidos!

Respecto al distanciamiento psicológico, nos podemos servir de técnicas de mindfulness, que nos ayudan a tener una atención plena en el momento presente. Así, esto nos ayudaría a estar con todos nuestros sentimos puestos en disfrutar del tiempo de ocio con amigos, familia, o pareja. 

Sobre la pareja, te dejamos este interesante artículo en el que te ayudamos a mejorar tu relación este verano.

Esperamos que este artículo te haya ayudado. Si necesitas una ayuda extra y personalizada para tu caso, ponte en contacto con nosotros.

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