Varias formas en que el estrés te afecta sin que te enteres

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El estrés es un conjunto de alteraciones que se producen en nuestro cuerpo como respuesta a situaciones, momentos, miedos y otros estímulos que nos cambia negativamente el organismo a nivel psicológico y en ocasiones físico.

Una situación continuada de estrés nos lleva a un cansancio continuado que puede convertirse en crónico, se trata de uno de los males más extendidos de nuestro mundo actual. El estrés se manifiesta de muchas maneras, algunas de ellas sorprendentes o bien que a priori no distinguiríamos como un efecto del estrés sin la ayuda de un especialista.

Aumento del apetito / nerviosismo por hacer algo

Cuando tu cuerpo y mente se encuentran bajo estrés, el organismo libera adrenalina, sobre todo si el estrés es debido a situaciones concretas (una presentación ante público, etc), se gasta más energía, por lo tanto nuestro organismo libera cortisol, la hormona del estrés, que a su vez hace que aumente nuestro hambre. Es un efecto físico que prosigue al estrés. Muchas personas no saben controlar  su apetito cuando aparece de esta manera y suelen comer demasiado, hasta el punto que se sacian demasiado y luego se arrepienten, además el cuerpo suele pedir alimentos con altas dosis de energía, es decir, carbohidratos, lo que en exceso puede provocar grandes problemas de salud.

Otro aspecto relacionado es la sensación de nerviosismo o la necesidad de hacer algo. Por eso muchos fumadores no paran de fumar cuando hay situaciones de este tipo, otros se muerden las uñas compulsivamente, etc. Nuestro organismo busca una salida rápida a ese estrés realizando otras tareas ante la imposibilidad de solucionar ese problema de estrés, al realizar estas pequeñas tareas como fumar obtenemos un pequeño placer inmediato que engaña relativamente al cerebro por unos segundos, por eso solemos ser adictos a realizar estas acciones cuando estamos sometidos a estrés.

Aumenta la agresividad

Otro de los efectos clásicos del estrés es el aumento de la agresividad tanto física como emocional. Varios estudios correlacionan la agresividad con el estrés de manera directa, uno de los efectos es que agranda la amigdala, de manera que cambia nuestro comportamiento habitual, haciéndonos mucho más susceptibles o con sensación que el  mundo exterior nos hace daño. No significa que vayamos a empezar ninguna pelea, sino que nuestra perspectiva del mundo es mucho menos pacífica y holgada que en un momento normal y eso se traduce en una agresividad que no podemos controlar. Este proceso es clave a la hora de desarrollar una depresión.

Envejecimiento por estrés

Es posible que alguna vez hayas visto alguna viñeta cómica en la que una persona con mucho estrés de repente se encuentra con un mechón de pelo blanco. No se trata de un mero mito sino que está basado en la realidad. El número de canas aumenta considerablemente ante momentos de estrés, lo que va unido a un envejecimiento acelerado, por ello una persona de 40 puede aparentar más de cincuenta, tener la piel más flácida y amarillenta. Además, entre otros efectos provoca hipertensión y aumenta las pulsaciones habituales de nuestro corazón, lo que se traduce en que acorta la vida.

Alopecia acelerada

Otro efecto habitual y similar al de generar canas es el de perder pelo. Hay que entender que no se trata de una alopecia genética, sino que el cuerpo se encuentra más débil, el aparato inmunológico lo nota  y las raíces del pelo se vuelven mucho más sensibles en algunas zonas. Este tipo de alopecia puede aparecer en cualquier parte del cuerpo (barba, brazos, torso, etc) y no es exclusivo de hombres como muchos creen, también se presenta en mujeres.

Hay muchos más ejemplos de cosas que afectan a tu cuerpo cuando está sometido a estrés pero estos son algunos de los más importantes. ¿Qué os parecen? ¿Habéis sufrido alguna vez de estrés?

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