¿Son los filtros de imagen de las redes sociales como Instagram un peligro para la salud mental?

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Hace tan solo unas semanas entró en vigor en el norte de Europa, concretamente en Noruega, una nueva ley por la cual los influencers, esto es, personas influyentes de las redes sociales, tendrán que avisar de las fotos que han subido están retocadas/modificadas si estas han sido subidas con fines publicitarios.

Esta nueva medida se aplicará en todas las publicaciones pagadas en las redes sociales, como Instagram o TikTok así como en páginas de revistas y periódicos o en los carteles de las marquesinas y vallas publicitarias, para reducir la presión que sufren sobre todo los jóvenes por cómo luce su imagen.  En ese sentido, se promueve evitar promover cánones de belleza irreales, exigiendo que las imágenes con fines publicitarios que hayan sido retocadas vayan acompañadas con una etiqueta diseñada por el gobierno que así lo indique.

Esta medida se ha hecho necesaria, ya que actualmente existen efectos digitales que transforman en tan solo segundos el físico hacia los nuevos cánones de belleza surgidos en Internet. De hecho, las revistas médicas, han bautizado este fenómeno como ‘dismorfia de Snapchat’, en referencia a la primera red social que lanzó las populares máscaras digitales que deforman el rostro en tiempo real. Estos filtros no sólo unifican a quienes los usan en el mundo virtual, sino que han supuesto que aumenten exponencialmente las intervenciones quirúrgicas y los tratamientos estéticos que imitan estos filtros, como por ejemplo cejas más levantadas o labios más carnosos.

Aunque todavía falta investigación acerca de los efectos directos de los filtros de Instagram en la autoestima y autoimagen de las personas que ven la publicidad, sí que está demostrado gracias a la literatura científica, que los medios de comunicación de masas tienen efecto sobre la imagen corporal y los trastornos de la alimentación. Actualmente las redes sociales son el medio que está en el punto de mira por su gran alcance y extensión entre personas de todas las edades pero sobre todo los jóvenes y niños, que resultan especialmente vulnerables por ser muy influenciables. En ese sentido, los resultados de los estudios apuntan sobre todo a una preocupación sobre todo hacia las adolescentes con mayor tendencia a la comparación social, destacando la importancia de la alfabetización audiovisual protegiendo de las nocivas consecuencias de la exposición a cánones irrealistas.

Autora: Claudia Ruedas Rey 

Basado en:

Holland, G., & Tiggemann, M. (2016). A systematic review of the impact of the use of social networking sites on body image and disordered eating outcomes. Body image17, 100-110.

Kleemans, M., Daalmans, S., Carbaat, I., & Anschütz, D. (2018). Picture perfect: The direct effect of manipulated Instagram photos on body image in adolescent girls. Media Psychology21(1), 93-110.

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